Clase magistral de Enrique Dussel cerró con éxito la Sexta Escuela Descolonial de Caracas

Con una clase magistral del filósofo argentino/mexicano, Enrique Dussel, culminó la Sexta Escuela Descolonial de Caracas; que se desarrolló del 18 al 22 de octubre para debatir sobre «Pandemia, Cambio Climático y el Sostenimiento de la Vida ”.

Durante su ponencia, Dussel, hizo un importante repaso de los procesos de colonización y emancipación que atraviesa la historia de América Latina y el Caribe, desde el siglo XVIII hasta nuestros días.

Su enfoque de investigación se centró en la segunda emancipación de la región; que busca por un lado fortalecer los lazos de unidad regional para romper, a mediano plazo, la dependencia y dominación de Estados Unidos (EEUU); y a largo plazo permitirá superar el esquema de modernidad impuesto, el racismo, el machismo, el capitalismo, ente otras prácticas colonizadoras.

«Hoy el tema es emanciparnos de que Estados Unidos nos siga considerando su patio trasero(…) un campo norteamericano donde ellos pueden sacar grandes ventajas económicas; y esto es lo que explica los golpes de estado y los magnicidios», afirmó el también escritor nuestroramericano.

Para Dussel la dominación imperial sobre nuestra región ha enfrentado diversas olas emancipatorias; gracias a las posturas de gobiernos progresistas y populares, que han hecho frente a esta dinámica con políticas nacionalistas.

Recordó que América Latina experimentó 20 años de dictaduras militares, que impusieron la ideología neoliberal del mercado como competencia; además, esta doctrina capitalista promovió graves niveles de endeudamiento de los países, potenciando la corrupción de las élites políticas y la pobreza de los pueblos.

Al respecto, consideró que la segunda emancipación comenzó en Cuba con la revolución aunque el gran salto contra este esquema lo dio el Comandante Hugo Chávez,  quien desde Venezuela, propició la unidad latinoamericana.

Gracias a esto se gestó una ola de gobiernos más concentrados en atender las necesidades sociales, frenando la criminal Doctrina Monroe; y comprendiendo que solo unidos podían contener la dominación.

«Estamos camino de liberarnos por segunda vez, no ante España, sino ante EEUU, a corto plazo. A largo plazo tenemos la lucha por la superación de la modernidad, del capitalismo, del machismo, del racismo, muchas cosas», indicó Dussel.

Finalmente, exhortó a consolidar la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y a romper con la Organización de Estados Americanos  (OEA), al que calificó como el ministerio de colonias imperial, con el objetivo de exigir igualdad frente a las relaciones geopolitica que se establezcan en los próximos años con Estados Unidos.

Sexta Escuela Descolonial de Caracas invita a construir comunidades alimentarias y soberanía sanitaria desde el Sur

La tercera jornada de la Sexta Escuela Descolonial de Caracas sirvió para pensar y debatir sobre las políticas sanitarias y alimentarias que rigen el mundo. El objetivo de estos estudios permiten comprender cómo se gestaron los mecanismos de colonización en estas materias; así como brindar herramientas a las comunidades para romper estas estructuras.

En esta oportunidad, Liccia Romero, Licenciada en Ecología y profesora del Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas de Venezuela, centró su ponencia en las «Comunidades Alimentarias: semillas, conocimientos y colectividades en la construcción de espacios de vida».

Romero abordó la colonialización de los sistemas alimentarios, las relaciones entre comunidades y la subjetividad alimentaria; así como la propuesta de una comunidad alimentaria basada en el trabajo que han desarrollado diversos investigadores en los andes venezolanos.

Durante su ponencia, explicó que las relaciones mercantilistas de la producción -estudiadas por Juan José Bautista- generan alimentos-mercancías para el consumo humano; un esquema que provoca distorsiones alimentarias.

«Las oportunidades que tiene una persona para acceder a una dieta sana está determinada por unas condiciones sociales, de transformación humana; a partir de estas variables, el espacio donde vive cambia, queda atrapado» en una dinámica donde adquirir alimentos sanos no es posible, enunció la experta.

Liccia explicó que esta situación es común en todo el mundo. Se trata espacios conocidos como desiertos alimentarios, responsables de graves problemas de salud pública; y del desecho de toneladas de alimentos diariamente.

A esta lamentable situación se suma el daño ambiental; a juicio de la investigadora venezolana: «todo ese alimento perdido va a formar parte de la emisión de gases de efecto invernadero»; generado por la dinámica de descomposición de los mismos.

Romero alertó que los niveles de hambruna se intensifica en el mundo. Se estima que «821 millones de personas no consume las calorías mínimas para su subsistencia»; lo que hace imposible alcanzar la metas del milenio de Naciones Unidas.

Por eso, indicó que la propuesta de crear comunidades alimentarias es una forma de organización más dinámica para dar respuestas a estos problemas. Donde los saberes ancestrales, se ponen al servicio de las mayorías, para enfrentar este esquema alimentario de dominación capitalista.

Un modelo de Salud desde el Sur

Por su parte, Gonzalo Basile, epidemiólogo argentino y director del programa de Salud Internacional de Ciencias Sociales (FLACSO), presentó su investigación: «Giro descolonial y soberanía sanitaria regional».

Basile partió de la necesidad de conocer cuál es el proceso de descolonización que transita el sistema de salud actual; entendiendo cómo se construyó el sistema de atención sanitaria en el mundo.

Al respecto, dijo que el problema del colonialismo en el campo de la salud internacional tiene diversas aristas. En tal sentido, sus aportes abordan la necesidad de comprender, ampliar y estudiar la generación del conocimiento, en este campo, con una mirada desde el Sur.

«Nuestra forma de comprender el campo de la salud se mueve en una dimensión de geopolítica de poder; dentro de un sistema mundo contemporáneo como el actual», dijo el epidemiólogo argentino.

De manera que el conocimiento sanitario que conocemos fue impuesto por la ciencia hegemónica occidental; este subordina otros conocimientos como la medicina tradicional indígena, campesina o la medicina africana.

«En la práctica es un paradigma profundamente reduccionista y sesgado, para comprender sistemas complejos como son el  campo de los procesos de salud-enfermedad», afirmó Basile.

Por ende, al pensar una salud desde el Sur podemos «abrir una aproximación de las determinaciones internacionales y sociopolíticas de las herencias de la ciencia única, que nos llama a revisar nuestra epistemología en el campo de la salud».

Además, centrar la mirada sanitaria desde lo regional pasa por recupera el conocimiento crítico sanitario estudiando todas sus corrientes.

De esta forma, se puede «desmontar ese cuerpo de categorías occidentales, modernas, totalizantes; que en gran medida se nos plantean como formas de comprensión de la salud en el sur; y atraviesan las escuelas de salud de América Latina (…) cuando hablamos de geopolitica(…) no es algo neutral», afirmó Basile.

Relaciones comunitarias y feudalismo centraron nuevo debate de la Sexta Escuela Descolonial de Caracas

Este martes, la Sexta Escuela Descolonial de Caracas tuvo como invitados a sus ponencias magistrales a José Romero Losacco, antropólogo venezolano e integrante del Centro de Estudio de Transformaciones Sociales del IVIC; y a la socióloga, Karina Ochoa, doctora en desarrollo rural de México; quienes expusieron sobre la crisis de la cristiandad y las relaciones comunitarias en el proceso de transformación de los pueblos.

Romero Losacco presentó su ponencia titulada «Feudalismo planetario y crisis civilizatoria: una aproximación desde las historias globales del Sur»; desde donde trazó una nueva línea de estudio sobre las tres crisis del sistema capitalista planteadas por Ramón Grosfoguel.

En tal sentido, abordó una cuarta crisis: la de la cristiandad. Aseguró que esta abarca desde el Siglo V hasta nuestro tiempos; partiendo de las guerras de religión en todo el mundo y la imposición del modelo feudal.

Durante su ponencia afirmó que «en la actualidad, volvemos a estar en el marco de una guerra de religión, donde se vuelve a identificar al Islam como el enemigo». Esto se da en el contexto histórico del feudalismo; el cual impuso una economía de guerra y un modelo de ciudad, que generó fuertes desplazamientos sociales y control del flujo del capital.

«No es la re-feudalización del mundo lo que estamos viendo; es que el sistema, estando en su estado terminal, muestra sus fundamentos, la lógica feudal que está contenida en la civilización euro cristiana y moderna», explicó Losacco.

Precisó que, hoy en día, son los Estados y las transnacionales quienes dominan el escenario político, al jugar el papel que otrora tenía la iglesia; ellos establecen sus relaciones de apoyo con los gobiernos, en defensa de sus intereses.

Relaciones comunitarias antiimperialistas

El debate de este encuentro siguió con la ponencia de Karina Ochoa, socióloga y doctora en desarrollo rural de México, quien tituló su presentación como: «Apuestas por la vida en época de pandemia».

La investigadora abordó el contexto del giro pragmático -presentado por Katya Colmenares- teniendo como punto de partida las alternativas al sistema capitalista que se construyen desde América Latina.

Ochoa reflexionó sobre cómo deconstruir las reglas de la modernidad colonial en favor de la lucha de los pueblos. Entendiendo que las reglas del juego de la modernidad entorpecen el reconocimiento del otro y de la otra, de lo comunitario.

«La relación que sostiene los intercambios dentro de este orden moderno colonial no se da entre un ser y otro ser; desde la lógica y los principios de la modernidad se construye desde un yo único y egoico; donde toda exterioridad es vista como un ello. Es un ello cosificado», puntualizó.

Además, explicó que de esta forma se constituye el mundo de las relaciones en la modernidad; donde el «Yo Egoico» sólo dialoga o se vincula con los objetos (Ello), y no los reconocido como un interlocutor válido. Este problema no es solamente de forma, también es de fondo.

Para la socióloga mexicana, se trata de una manifestación cotidiana en todos los ámbitos de la vida; que van desde la relación con la naturaleza hasta el cómo entiendo el quehacer político. Por tal motivo, para trascender el mundo de la modernidad colonial es necesario romper ese «yo egoico».

Desestructurar esta ecuación del sistema moderno colonial es necesaria para terminar con la dominación. En palabras de la investigadora: «El problema es que esta ecuación «Yo -Ello» hace el camino de dominación a partir de la negación del otro; para garantizar mi lugar de poder, de sobrevivencia».

Entonces, si queremos cambiar esa estructura en las asambleas, reuniones o espacios de acción políticas alternativas, hay que romper la individualidad y dar paso a la lógica colectiva.»El debate descolonial puede ser una de las rutas» para cortar con este esquema de la modernidad colonial, indicó.

«Cuando el otro se hace común, se revela lo desconocido, ese encuentro díalógico se hace conocido. Al final se convierte en un nosotros rompiendo la dicotomia: Yo/Ello, Yo/Tú»

La investigadora puso como ejemplo al Comandante Hugo Chávez y su frase: «Yo ya no soy yo, yo soy un pueblo», afirmando que demuestra la capacidad que tenemos los seres humanos de convertirnos en comunidad, aún siendo lideres. Para ella esta es la clave del proceso descolonizador que debemos construir.

Katya Colmenares: el capitalismo destruyó las sociedades comunitarias

La Sexta Escuela Descolonial de Caracas congrega a diversos pensadores, filósofos y escritores para debatir sobre “Pandemia, cambio climático y el sostenimiento de la vida». La primera jornada fue compartida entre el sociólogo puertorriqueño, Ramón Grosfoguel y la doctora en Humanidades con especialidad en Filosofía política mexicana, Katya Colmenares.

Colmenares participó con su ponencia “De la sociedad moderna y la comunidad de vida: subjetividades y transformación de las instituciones. Además, aprovechó el espacio para denunciar el intento de magnicidio contra el presidente de Bolivia, Luis Arce.

Al respecto dijo: “Una vez más el imperio pretende derramar la sangre de nuestros pueblos; nos llega la hora de dar testimonio del llamado que hizo Tupac Amarú ante la muerte sentenció a sus asesinos diciendo “¡Volveré y seré millones!” Como una sola voz tenemos que hacer resonar ese repudio al imperio de la muerte”, afirmó Colmenares.

Recordó el legado de Juan José Bautista, sus constantes llamados a la unión y la formación descolonial de los pueblos; para defender la ancestralidad, la soberanía de los Estados y la lucha contra el imperialismo.

Comunidad de Vida vs Sociedad Moderna

Colmenares abordó el paso de la sociedad moderna a la comunidad de vida, teniendo como referentes a Bautista, Marx y Dussel. En tal sentido, refirió que “el capitalismo para poder desarrollarse necesitó destruir las sociedades comunitarias”; estas tenían tres actores fundamentales: la naturaleza, el espíritu de los ancestros y los seres humanos.

Precisó que la naturaleza fue vista como un objeto mediante la estructura del método científico, haciendo del ser humano único propietario de la tierra; también la ciudanización pedagógica proyectó el “ideal de la vida burguesa y citadina, destronando la vida del campo y su valor”; generando una fuerza de trabajo disponible al servicio el capital y excluido de la riqueza.

“La libertad de la modernidad no solo nos deja solos sino que también nos hace esclavos” reiteró la humanista mexicana. Todo esto es parte de una política de dominación, que nos lleva a repensar cómo se construye este entramado subjetivo; el cual supuso la destrucción de las comunidades de vida.

El velo impuesto por la modernidad sobre los seres humanos potencia el egoísmo, el rechazo a los ancestros; así como el desprestigio de los adultos mayores porque están vinculados al pasado, por ejemplo.

Para Colmenares es necesario tener conciencia de lo espiritual, cósmico y reconocer el sentido profundo de la vida; de esta manera podríamos romper con la cosificación del mundo que impuso la modernidad.

“La cuestión es cómo podemos volver a recuperar la capacidad de mirar, esa capacidad de escucha; esa capacidad de contacto con una realidad que está aconteciendo todos los días; y con la cual ya no podemos precisamente vincularnos”, reflexionó Colmenares.

Por ello, dijo que se debe hacer una crítica de las categorías de la ciencias burguesas; tomando como referencia el trabajo de Marx sobre la economía.

“Tenemos una tarea mucho más compleja y más amplia; es entonces una crítica de las categorías de la ciencia burguesa; de la ciencia en su sentido de naturaleza y la ciencia en su sentido humano”, reiteró.

EL SER HUMANO NUEVO Y LA SUBJETIVIDAD

Katya Colmenares, abordó las investigaciones de Juan José Bautista sobre la fundamentación histórica y filosófica del hombre nuevo; un trabajo que escribió a principios de los noventa.

Recordó que sus ideas valoran el desarrollo místico del hombre que labra la tierra; frente al hombre que habita la ciudad, el cual pierde su visión de la naturaleza, de la vida, y se somete a la modernidad. “Nos alimentamos de lo sagrado porque somos sagrados, lo sagrado tiene como contenido lo divino (Dios). El contenido que nombra a esta palabra, nos dice Juan José, es un campo de lucha política; desde ahí se construye un modo de vida específico” recordó la investigadora.

Precisó, que el ser humano es un permanente testigo de la existencia de Dios; siempre que asume la tarea de que sus actos confirmen dicha existencia. «Hago el bien y lo hago para que exista, para que se cumpla, para que sea real. La modernidad nos dice todo lo contrario(…) nos dice que el ser humano es malo por naturaleza”, mencionó

Explicó que la concepción de lo humano significa un modo de hacer política. Por ende, se debe sistematizar una nueva forma de antropología; teniendo como referencia a los pueblos originarios y su resistencia al sistema neoliberal que niega la política comunitaria.

Finalmente, invitó a los pueblos y movimientos sociales a trabajar en función del pensamiento crítico, trascendental y las meditaciones descoloniales, que fueron bandera de investigación de Juan José Bautista.

Ramón Grosfoguel dictó clase inaugural de la Sexta Escuela Descolonial de Caracas sobre crisis civilizatoria y pandemia

La Sexta Escuela Descolonial de Caracas arrancó su semana de encuentros con una clase magistral del sociólogo puertorriqueño, Ramón Grosfoguel, quien centró su análisis en la crisis terminal del sistema capitalista mundial.

El debate de este año se titula: “Pandemia, cambio climático y el sostenimiento de la vida”; además, será un espacio para homenajear el arduo trabajo del filósofo boliviano, Juan José Bautista, uno de los fundadores de esta escuela y ganador del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2015.

Al inicio de su ponencia, Grosfoguel, propuso que la escuela sea denominada Escuela Descolonial Juan José Bautista.

«Juan José fue una de las almas inspiradoras que provocó muchas reflexiones, transformaciones en todos los que participamos en la escuela, desde el principio; Juan José tenían un compromiso enorme con la escuela y el proceso Bolivariano», afirmó.

En tal sentido, valoró la investigación de Bautista en la revalorización de la cosmovisión de los pueblos indígenas, en torno al vivir bien, al concepto del Estado Plurinacional, entre otras, para avanzar en los giros descoloniales que se plantean desde este espacio.

«Siempre nos invitó a pensar desde la espiritualidad de los pueblos originarios», recordó Grosfoguel.

Crisis civilizatoria en tiempos de pandemia

El pensador puertorriqueño disertó sobre la situación que vive el mundo en medio de la crisis del sistema capitalista mundial, acrecentada por la llegada de la pandemia del Covid-19.

Para ello explicó los tres ciclos del sistema mundial que experimentan momentos de quiebre importantes y que son, de alguna manera, oportunidades para que avance el proceso de descolonización y cese imperialista en el mundo.

«En 2020 se conjuga la crisis terminal de tres ciclos del sistema mundial que entran en mi opinión en crisis terminal; entra en un ciclo de caída y decadencia del cual no se recupera. El primero es el ciclo que va de 1973 a 1920, es el ciclo de las políticas neoliberales; si ustedes se fijan en el Foro Económico Mundial de Davos, una de las cosas que comienzan a hablar es de la necesidad de intervención estatal para poder enfrentar crisis; comienzan a hablar de una manera crítica y opuesta a todo lo que habían hecho en los últimos 50 años de modelo neoliberal que estas élites impusieron», explicó.

Agregó que la pandemia del Covid-19 aceleró la caída en crisis de los mercados financieros del mundo. Sin embargo, los estados capitalistas aprovecharon esta situación para rescatar empresas; transfiriendo el dinero de los contribuyentes en favor del uno por ciento (1%) de las élites capitalistas.

En palabras de Grosfoguel: «La crisis se aprovechó como una manera de transferir riquezas de las arcas de los estados a las élites capitalistas económicas; que se echaron al bolsillo una cantidad trillonaria de dinero; por lo cual, hubo millones de personas que perdieron sus empleos” pese a que las élites obtuvieron ganancias de la situación.

Aseguró que transnacionales digitales como Amazon, Facebook, y las farmacéuticas -que están desarrollando vacunas contra la pandemia- están entre los primeros ganadores de esta dramática situación sanitaria.

Venezuela muralla latinoamericana antiimperialista

El segundo ciclo en crisis terminal es el de la hegemonía estadounidense (1945 -2020). Grosfoguel expuso que actualmente, Estados Unidos, es el país más deudor del mundo. Su deuda pública es de cerca de 30 trillones de dólares; a esto se le suman las consecuencias de las guerras que impulsaron, tal como se demostró en Afganistán.

En paralelo, dijo que EEUU ha sido desplazado por China, nación que aprovechó la crisis para nacionalizar el mercado. «Los chinos controlan gran parte de las acciones de empresas que hay en su territorio. Nacionalizaron la economía por vía mercado, obteniendo niveles de nacionalización económica muy poderosos».

El investigador reiteró que EEUU se encuentra en condición de decadencia imperial.

Sobre la situación en América Latina, en relación con el imperio, precisó que Venezuela sigue siendo una muralla de contención y resistencia contra las políticas neoliberales.

«Venezuela es la muralla que ellos enfrentan. Ya vimos el saqueo que han hecho con esa oposición (…) saqueo de cuentas de bancos, Citgo, del oro en la banca británica, etc. Ese saqueo imperial intenta destruir la Revolución Bolivariana. En el futuro próximo Venezuela se va a levantar de esas sanciones y de ese bloqueo económico», afirmó el sociólogo puertorriqueño.

Grosfoguel indicó que el último ciclo de crisis abarca el período entre 1492 al 2020. Se trata del llamado ciclo civilizatorio, el de la modernidad capitalista occidental, que se impuso con la expansión colonial europea y de Euro-estaodunidenses.

Desde su punto de vista, este período entró en crisis terminal porque: «con el tema Covid-19, y la destrucción ecológica planetaria, se pone en juego la vida humana. Hablamos de un sistema que puso el capital sobre la vida.»

Por ende, se produce más tecnología sin pensar en cómo estás afectan la sustentabilidad de la naturaleza y evidentemente la de los seres vivos.

Manifestó que, aunque históricamente los seres humanos hemos respetado la relación con la naturaleza, la llegada del capitalismo impuso la negación de la cosmovisión porque desfavorecen sus intereses de expansión económica y de dominación.

Finalmente, consideró que estas fases de crisis terminales se harán más evidentes en los próximos años; por lo que es urgente fortalecer las luchas emancipatorias de los pueblos para derrotar el esquema neoliberal impuesto por décadas .

«Plantearnos un nuevo proyecto civilizatorio. Están alrededor nuestro las claves para eso; lo tenemos en los pueblos originarios de las Américas, como el concepto del vivir bien, el de comuna o nada del proceso venezolano(…)», aseguró Grosfoguel.

Comuneros y estudiantes agroecológicos debatieron sobre Soberanía Alimentaria en conferencia del ISB

El miércoles 13 de octubre se realizó la conferencia “Defendiendo la naturaleza y los alimentos de los pueblos”, como parte de la Jornada Antiimperialista por la Soberanía Alimentaria, que se realiza este mes en todo el mundo.

La actividad fue organizada por el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Soberanía entre los Pueblos (ISB), con el acompañamiento del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil y dirigentes campesinos venezolanos.

En la ponencia se escucharon experiencias comuneras venezolanas que sirven de ejemplo para otros pueblos del mundo, en el contexto de la lucha contra el esquema de dominación agroindustrial impuesto por el capitalismo.

Ángel Prado, dirigente de la Comuna «El Maizal», y de la Unión Comunera en Venezuela, compartió cómo es la organización de lucha campesina en el país para promover la agricultura ancestral y soberana frente a los grandes monopolios, los cuales «han pretendido borrar nuestra identidad, borrar nuestra cultura, nuestras tradiciones y eliminar todo lo que tenga que ver con lo ancestral que no tribute al capitalismo», afirmó.

“Lamentablemente hemos visto cómo el modelo capitalista, depredador, logró en algún momento de nuestra historia, que el campesino migrara en su buena mayoría hacia las ciudades, y el que migró fue lamentablemente a vivir en la miseria», dijo el líder campesino. Agregó que con la llegada del Gobierno Bolivariano se dio un debate sobre la autodeterminación y la soberanía alimentaria en todo el país para dignificar al campesinado y recuperar esas tierras para la producción agroecológica.

Recordó el papel del comandante Hugo Chávez en la promoción de la organización popular, para la lucha contra el latifundio. “Nos creó una Ley de Tierras y nos presentó diferentes mecanismos de organización para que el pueblo logrará participar», explicó Prado.

Y como resultado de esto se crearon gabinetes móviles, cooperativas campesinas; se fundaron los Consejos Comunales y las Comunas, que son parte del esquema de trabajo y organización del movimientos campesino y obrero venezolano en defensa de la soberanía alimentaria.

Prado dijo que en Venezuela «el 75 por ciento de las experiencias comuneras están en el campo, en las zonas rurales, es decir donde hay un grandísimo potencial para la producción agrícola; donde la gente se organizó y, en estos años de Revolución, logramos disputar medios de producción,tierras, agroindustrias, capacidad industrial; y hemos logrado dar con la organización necesaria para nosotros estar en esta etapa de bloqueo dando una gran batalla».

Todo este trabajo de defensa de la soberanía alimentaria, de la semilla criolla y la producción nacional, logra satisfacer demandas nacionales, y al mismo tiempo permite romper el criminal sistema imperial que impone controles sobre los alimentos. La concepción de lucha de los comuneros y comuneras, como bien refirió Ángel Prado, es que «sólo el pueblo salva al pueblo».

Soberanía alimentaria y protección del planeta

Guillermo Barreto, coordinador académico del ISB, centró su análisis en la defensa de la soberanía alimentaria y del ambiente; como parte integral del derecho de los pueblos sobre sus métodos de producción y resguardo del planeta.

«La historia nos muestra que el capitalismo y el imperialismo si algo hacen es imponer los cultivos, los métodos; cómo se distribuyen e incluso imponer qué comemos. Ejemplos de la colonia los tenemos a Haití y Cuba que fueron obligadas a sembrar caña de azúcar; era cómodo para Europa, era además muy barato porque utilizaban mano de obra esclavizada», precisó.

Sobre el caso venezolano expuso que se impuso un sistema de consumo empleando el monocultivo del maíz. «Dañaron la diversidad gastronómica de nuestro país, eso fue una imposición basada en el capital. La lucha por la soberanía alimentaria es una lucha antiimperialista», comentó.

Al respecto, agregó que el imperialismo impone los monocultivos, que causan graves deforestaciones y contaminación por el uso de agrotóxicos. “Entonces se están explotando seres humanos y se está explotando la naturaleza, en un camino que nos lleva a un suicidio colectivo», denunció Barreto.

Educación en defensa de la Soberanía Alimentaria

La conferencia internacional contó con la participación de Yuleidys Vargas, estudiante del Instituto Universitario de Agroecología «Paulo Freire» (IALA), quien consideró primordial la preparación y la educación de las comunidades rurales; teniendo como espacio para esa enseñanza el conuco, el cual debe ser «educación, comunidad, comunión y debe ser colectivo; eso estamos haciendo a través de las comunidades aledañas».

Vargas explicó que desde el IALA trabajan en nuevos métodos educativos como la observancia agroecología y la cultura campesina.

Las preocupaciones de los jóvenes estudiantes los lleva a conocer las experiencias de producción local, junto a conuqueras y conuqueros, que elaboran sus propias investigaciones para crear métodos más ecológicos y protectores de la semilla originaria.

Además, desde esta casa de estudio, están potenciando la territorialización de la agroecología, las biofábricas, los llamados pie de crías en las casas; el abono orgánico, los viveros comunales, la protección de las aguas; así como la educación en escuelas comunales para niños y niñas de la zona.

ISB y líderes campesinos promovieron Jornada Antiimperialista por la Soberanía Alimentaria

El Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB) se sumó a la Jornada Antiimperialista por la Soberanía Alimentaria que se realiza en el mes de octubre en todo el mundo, para generar conciencia y acción frente a un esquema de dominación que potencia el hambre, el cambio climático y el extractivismo en detrimento de los pueblos.

Para esta primera actividad fueron convocados líderes y lideresas campesinas, estudiantes, así como representantes de Movimientos Sin Tierras de Brasil; quienes centraron sus ponencias en los avances y las tareas pendientes, sobre este proceso de construcción de un nuevo modelo de soberanía alimentaria que rompa con las cadenas imperiales.

El presidente del ISB, Carlos Ron, fue el encargado de moderar la conferencia “Defendiendo la naturaleza y los alimentos de los pueblos”.

Durante su participación explicó que “desde la Revolución Bolivariana, muy en particular, la bandera de la lucha de la soberanía alimentaria ha sido un estandarte importante, que hoy en día seguimos defendiendo a pesar de todas las agresiones y las condiciones adversas que enfrentamos (como) un país asediado, bloqueado; en parte, por levantar esa bandera de la soberanía alimentaria en contra del gran capital, en contra del neoliberalismo.»

Recordó que esta lucha forma parte del nuevo estado socialista en formación, cuya Constitución en su Artículo 305 establece:

«El Estado promoverá la agricultura sustentable, como base estratégica del desarrollo rural integral y, en consecuencia, garantiza la seguridad alimentaria de la población; entendida como la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor”.

Para Ron la defensa de la soberanía alimentaria en Venezuela «implica que los alimentos sean saludables, que tengamos la fuerza para producir y cortar esa línea de dependencia con el gran capital, con el agronegocio”.

Refirió que desde 1999, con la llegada del comandante Hugo Chávez a la presidencia, se libra una batalla contra el latifundio. «Sigue siendo difícil vencer algunas prácticas, y reticencias, por parte de los grandes poderes del capital pero siempre lo hemos hecho con una postura decidida, por parte de la Revolución Bolivariana», precisó el presidente del ISB.

En tal sentido, la agricultura familiar, los modelos alternativos, la defensa de las semillas autóctonas, son herramientas para contener al sistema neoliberal.

Capitalismo: modelo fallido

Joao Pedro Stedile, dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil, la Vía Campesina y de la Asamblea Internacional de los Pueblos, también dijo presente en esta conferencia.

En este espacio expresó que la lucha de los pueblos por la soberanía alimentaria, en Latinoamérica, sigue dando pasos firmes; y estas jornadas, que se desarrollan del 8 al 16 de octubre, son muestra de ello.

El referente de la lucha campesina agregó que la crisis del capitalismo se ha potenciado; por eso la lucha desde las bases sociales también se hace necesaria. Puntualizó que a la fecha “el hambre afecta casi a mil millones de personas en todo el mundo; entre ellos 20 millones de brasileños pasan hambre todos los días, y otros 70 millones no se alimentan de acuerdo con las necesidades», reflexionó Stedile.

Además, enfatizó que esta situación la viven la mayoría de los países que responden al modelo de dominación imperial; «es la demostración de que la crisis del sistema de producción capitalista no logra resolver las necesidades de la población; ni siquiera el más fundamental que es el alimento». Por ello, el dirigente del MST Brasil afirmó que «si un sistema económico no garantiza el alimento para la gente es un sistema fallido».

Todo esto se ampara en el agronegocio esquema de producción capitalista que «produce commodities agrícolas; produce ganancias pero no resuelve el problema de la gente; combinado con el modelo del agronegocio, tenemos no más de 50 empresas transnacionales que dominan el comercio y la producción agrícola del mundo», explicó Stedile.

En este sistema criminal las grandes empresas controlan lo que se produce y consume en el mundo.

«¡La lucha por los alimentos sanos es también una lucha antiimperialista! Porque el antiimperialismo no es una retórica. El imperialismo es una acción concreta del capital que pasa a dominar extra fronteras la producción, el comercio y el consumo; por lo tanto, la manifestación del capitalismo en el agro es a través del agronegocio», manifestó.

Escuela Descolonial de Caracas debatirá sobre “Pandemia, Cambio Climático y el Sostenimiento de la Vida”

Por sexto año consecutivo la Escuela Descolonial de Caracas se reúne para debatir sobre temas de interés mundial con el lema «Pandemia, Cambio Climático y el Sostenimiento de la Vida«.

El espacio servirá como homenaje a uno de los principales pensadores y sociólogos de nuestra región Juan José Bautista Segales.

Esta edición fue organizada por el Centro de Estudio de Transformaciones Sociales del IVIC; el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB); y la Fundación de Investigaciones Sociales Diversidad (FIS Diversidad), con el apoyo de Historias Globales desde el Sur.

Además, tendremos con invitados a Ramón Grosfoguel (Puerto Rico), Katya Colmenares (México), José Romero Losacco (Venezuela), Karina Ochoa (México), Jesús Chucho García (Venezuela), Gonzalo Basile (Argentina), Liccia Romero (Venezuela), Rafael Bautista (Bolivia) y Enrique Dussel (México).

Nuestros invitados e invitadas reflexionarán sobre la reciente coyuntura desatada por la pandemia de la Covid-19, la cual ha trastocado las cotidianidades de la población mundial, profundizando y poniendo en evidencia las contradicciones del actual sistema de vida hegemónico.

Las clases se transmitirán cada día de 2pm a 5pm (hora de Caracas), con un espacio final de interacción entre los y las ponentes y las personas participantes.

Las transmisiones se realizarán por el Canal Youtube de la Escuela Descolonial de Caracas, y por el Canal Youtube del Instituto Simón Bolívar.

Los interesados e interesadas pueden comunicarse con el comité organizador al correo: escueladescolonialdecaracas@gmail.com.

Movimientos sociales y políticos estadounidenses demandan fin de las medidas coercitivas contra Venezuela

La Diplomacia de Paz de la Revolución Bolivariana se hizo sentir en Nueva York, el pasado 23 de septiembre, durante el encuentro “Mesa Redonda sobre Venezuela”, evento que congregó a diversas organizaciones y movimientos sociales, solidarios con el pueblo y el gobierno venezolano.

La actividad contó con la presencia del canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Félix Plasencia; el representante permanente de Venezuela ante la ONU – Nueva York, Samuel Moncada; y viceministro para América de Norte y presidente del Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos, Carlos Ron.

En nombre de Venezuela los representantes del gobierno reiteraron la lucha y resistencia del pueblo ante la arremetida imperialista, que busca potenciar el saqueo de los recursos del estado y evitar el desarrollo de la Revolución Bolivariana. En tal sentido, mencionaron la capacidad de organización y el enfoque multilateralista del proceso venezolano que permite fortalecer alianzas dentro y fuera del país.

El canciller Plasencia hizo referencia a los avances del diálogo en México entre sectores del Ejecutivo y las oposiciones. Al respecto dijo: “Estamos muy comprometidos, las discusiones para llegar a un acuerdo sobre este foro no han sido fáciles. Nuestro pueblo está convencido. Nuestra posición siempre será fuerte e iremos con esta mentalidad a México en otras reuniones. Trabajaremos mucho en esto para salir victoriosos, estoy cien por ciento convencido.”

En tanto, Moncada, hizo referencia a la defensa que hace el pueblo y el gobierno contra medidas de presión unilaterales del imperio. Por ende reiteró: “¡Las sanciones nos matan! ¡Detengan las sanciones! Trabajemos en eliminar las medidas coercitivas unilaterales. Por ejemplo, eliminar las medidas contra Cuba ¿Qué tipo de amenaza puede representar para el gobierno de Estados Unidos?”, precisó el diplomático venezolano.

Por su parte, Ron saludó que las organizaciones sociales y políticas trabajen para denunciar las sanciones. “Eso es lo que necesitamos las voces de todos, para crear conciencia sobre las sanciones”, argumentó.

Revolución Bolivariana: Faro y guía del mundo

Vijay Prashad, de la Asamblea Internacional de los Pueblos, aprovechó el espacio para debatir sobre las agresiones, crímenes y guerras que desde el imperio se proyectan contra naciones y pueblos, teniendo como referencia la larga lucha del pueblo venezolano por preservar su revolución y su gobierno, en medio de la guerra multiforme de Estados Unidos.

Los Estados Unidos como deben saber tiene una gran capacidad de destruir países. Creo que es muy importante darnos cuenta de que el imperialismo es frágil, que puede ser destruído; estamos en ese punto en el que debemos reforzar el multilateralismo, que es el objetivo principal de esta organización”, reiteró.

Además, resaltó el rol solidario de la Revolución Bolivariana en tiempos donde el imperialismo proyecta bloqueos económicos, financieros y comerciales; así como su negativa a garantizar el acceso a las patentes de las vacunas contra la COVID19.

¡El mundo no puede aceptar esto, el socialismo no puede aceptar esto! Uno de los vectores principales es el proyecto que ustedes están llevando a cabo en Venezuela, estoy muy orgulloso de estar del lado de la Revolución Bolivariana”, finalizó.

Por su parte, Laura de la Cruz, directora ejecutiva del Foro del Pueblo, reiteró que Venezuela y Cuba son estrellas brillantes en medio de la fuerte crisis económica que vive el mundo, producto del sistema capitalista. Recordó que “la élite ha aumentado sus riquezas, debido a este momento de crisis mundial; ellos seguirán ganando mientras el resto de los pueblos está sufriendo”.

La activista estadounidense hizo referencia a la grave situación laboral que enfrenta EEUU “donde más de 20 millones de personas han perdido sus empleos; muchos de los beneficios de salud están conectados al empleo y sucede que las personas no están recibiendo beneficios de salud, no tienen acceso”, comentó.

Agregó que, en los actuales momentos, 25 millones de personas en EEUU están en riesgo de vivir en las calles; esto se suma a la fuerte hambruna que padecen principalmente niños, niñas en la nación; así como las políticas sobre el aborto -como las aplicadas en Texas- que afectará a mujeres trabajadoras, indígenas y latinas. Por ello, planteó la creación de un grupo político que sea independiente a este esquema de dominación imperial.

Ellos necesitan guerras, atacan a Venezuela, a China, a Cuba, y a cualquier otro país que se desliga de sus creencias; nosotros, como movimiento que quiere crear un EEUU diferente, que quiere crear el socialismo en este país, necesitamos comprometernos con estos principios y juntarnos a compañeros que están creando la revolución en sus países; necesitamos aprender de esos procesos para poder crear solidaridad entre los pueblos”, sentenció.

La Mesa Redonda sobre Venezuela contó con la participación del activista afroestadounidense, James Early; la vocera de CodePink, Medea Benjamin; Brian Becker de Coalición ANSWER, entre otros.

ISB celebró junto a movimientos sociales y docentes latinoamericanos el centenario de Paulo Freire

Paulo Freire es uno de los referentes latinoamericanos más estudiados y debatidos en el mundo, pues su vida y su obra estuvo dedicada a impulsar la llamada educación liberadora; destinada a potenciar al ser humano como un sujeto capaz de pensar, accionar y aprender del entorno con el objetivo de romper las cadenas de la opresión.

Este 2021, para celebrar su natalicio, el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB), organizó junto al Movimiento Sin Tierra de Brasil; The Literacy Project de Estados Unidos; y la Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” de Venezuela, el encuentro “Cien años de Paulo Freire: vigencia de su legado para el futuro de nuestros pueblos”.

La actividad permitió reflexionar sobre la pedagogía de Freire y su capacidad para enfrentar los desafíos del sistema neoliberal. Para ello se proyectó el documental “Alfabeto de Libertad”, dirigido por la documentalista estadounidense, Catherine Murphy, con la producción e investigación de Micaela Ovelar.

Laura Franco, coordinadora de Intercambio y Cooperación del ISB, resaltó el legado del maestro brasileño en los actuales tiempos, al afirmar que se trata de “un maestro revolucionario ejemplar de la educación popular, que nos ha legado a los pueblos de Nuestra América -y a los pueblos que luchan en el mundo entero- una extraordinaria herramienta como lo es el método de la educación popular liberadora”.

Franco aseguró que desde el Instituto se trabaja arduamente para que las herramientas formativas de Freire sean base fundamental en “espacios para el diálogo, espacios para la reflexión y la formación permanente entre nuestros pueblos”.

Por su parte, Alejandrina Reyes, rectora de la UNESR, reiteró que el llamado Patrón de la Educación brasileña tiene “un significado muy importante para los educadores, los luchadores sociales de Latinoamérica y del mundo”. Recordó que, en la década de los 70, Freire visitó el Centro de Experimentación para el Aprendizaje Permanente, donde compartió sus enseñanzas con los maestros venezolanos.

La documentalista Catherine Murphy explicó que, por 15 años, han desarrollado audiovisuales como herramientas para el proceso de alfabetización en múltiples rincones del mundo. “Estamos mirando a la liberación a través de la alfabetización y la alfabetización a través de la liberación. Como dijo el gran maestro Freire no es solamente leer la palabra, sino aprender a leer el mundo”, mencionó.

En tanto, la productora del documental, Micaela Ovelar, hizo referencia al proceso de investigación de este material audiovisual sobre el maestro de la educación liberadora.

Hay algunas cosas de Freire que por más que alguien conozca mucho de su pedagogía no se han dado a conocer al mundo en demasía. Fuimos tras los primeros pasos de Paulo Freire; y “Alfabeto de la Libertad” rescata esta experiencia de las 40 horas y la esencia de los protagonistas y las protagonistas, los alfabetizandos”, dijo Ovelar.

Recomendó leer «La educación como práctica de la libertad» (1967), primer libro de Freire, donde desmonta la educación que domestica y muestra sus ideas de liberación en la educación.

Jesús Chucho García, secretario Ejecutivo de la Asociación Regional de Afrodescendientes de las Américas y el Caribe, recordó que Freire se vinculó con África, mientras vivía en el exilio. “Freire tuvo una gran influencia en lo que fue el movimiento de conciencia negra en Sudáfrica y en la lucha contra el Apartheid”.

Recordó el texto del maestro “Cartas de Guinea Bissau” donde, Freire, reflexionaba sobre la política, el proceso revolucionario de la nación; la cultura; la violencia colonial y la necesidad de transformar las condiciones materiales de esa invasión.

Finalmente, Simone Magalhães, coordinadora del MST en São Paulo, saludó la iniciativa de este encuentro reflexivo que permite compartir las experiencias de los trabajadores del campo brasileño.

Para el MST los principios de la pedagogía de Paulo Freire es una práctica cotidiana, como son la esencia de sus escritos, de su obra, los diálogos esenciales, para que las prácticas se materialicen a través de la lucha por la tierra, por la reforma agraria”, aseguró.

La gran obra de Paulo Freire se encuentra en su libro “Pedagogía del oprimido”, escrito en 1968 mientras vivía en Santiago de Chile.

La dedicatoria que hizo en este documento dejó una marca profunda en el corazón de los pueblos del mundo. Escribió Freire: “A los desarrapados del mundo y a quienes, descubriéndose en ellos, con ellos sufren y con ellos luchan”.

Movimientos sociales mexicanos manifiestan su respaldo a Venezuela tras Cumbre de la Celac

México fue la sede de la VI Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), uno de los mecanismos de integración más importantes de la región, creado en el año 2010, que vuelve al escenario integracionista con el firme propósito de la defensa de la soberanía de las naciones, la protección integral del planeta, el bienestar de los pueblos, la concreción de nuevas acciones contra la pandemia de COVID-19, entre otros anuncios de interés.

La Celac también es un espacio para que diferentes líderes regionales se reencuentren; y debatan sobre cómo fortalecer los lazos de hermandad, y unidad popular, para derrotar el esquema neoliberal imperante.

Por tal motivo, luego de la cumbre, los movimientos sociales y organizaciones políticas se dieron cita en el “Encuentro por la Unidad Latinoamericana y Caribeña”, organizado por el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB).

Por Venezuela, asistieron Rander Peña, viceministro para América Latina, y Carlos Ron, presidente del ISB; estuvieron acompañados por el abogado, sociólogo y crítico mexicano Pablo González Casanova; el escritor Paco Ignacio Taibo II, entre otras personalidades mexicanas.

Desde el Museo de la Ciudad de México, los oradores ratificaron la importancia de fortalecer la unidad de los movimientos y las organizaciones sociales entre México y Venezuela, al tiempo que se comprometieron a consolidar los esfuerzos relacionados con esta materia.

En este sentido, Carlos Ron fue claro al afirmar que «esta unidad que logramos con el pueblo de México, este espacio que nos permite dar el saludo bolivariano, dar el saludo del presidente Nicolás Maduro, dar el saludo de unidad, ese espacio no debe convertirse en una cosa de un solo momento, sino más bien en un espacio permanente de integración, de intercambio”.

El presidente del ISB se comprometió a promover espacios en el ámbito de la solidaridad, que permitan profundizar los lazos de amistad entre ambos países.

Por su parte, el viceministro Peña calificó el día del encuentro como una jornada histórica a favor de la unidad latinoamericana.Somos la misma nación, la nación nuestramericana. Somos los operadores políticos de Bolívar y nuestra misión histórica es concluir el sueño de Bolívar de la unidad de la Patria Grande ¡Venceremos!”, recalcó el Viceministro venezolano.

En tanto, Pamela López, del Frente Popular Francisco Villa, envió saludos “al pueblo hermano de Venezuela, de esa patria luchadora, revolucionaria, combativa”; con el que comparte una visión común en el marco de la unidad regional. “Nuestros sueños son los sueños de Bolívar, de Zamora, de Robinson y de Chávez”, agregó López.

Al acto en apoyo a la Revolución Bolivariana se hicieron presentes organizaciones como: Morena, Partido de los Trabajadores y Partido Verde. Al igual que otros grupos de solidaridad, como los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa; movimientos campesinos; jóvenes, sindicatos y defensores de derechos humanos, entre otros.

A 20 años de Durban activistas demandan reactivación de agenda de lucha contra racismo estructural

Los días 16 y 17 de septiembre se realizaron dos nuevas conferencias internacionales para reflexionar sobre los 20 años de Durban, “Evaluación y perspectivas. Hacia el Foro Permanente de afrodescendientes de las ONU”; y la agenda histórica que se elaboró en el año 2001, para luchar contra del racismo estructural y la discriminación de las comunidades afro en el mundo.

Estas dos últimas jornadas fueron posibles gracias a la coordinación del Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos; la Articulación Regional de Afrodescendientes de las Américas y el Caribe, y CLACSO.

Durante la jornada del jueves, Oswaldo Bilbao, militante del Movimiento Nacional Afroperuano, dedicó sus reflexiones a evaluar el papel de los movimientos sociales , de cara a la ejecución de las políticas en favor de estas comunidades. “Pudimos desarrollar acciones de manera conjunta más allá de los tintes políticos; éramos los negros y negras que estábamos trabajando para la visibilización de nuestros pueblos”, recordó.

Bilbao dijo que hubo momentos de quiebre del tejido social de las comunidades afrodescendientes. “Nos quedamos solamente con el discurso de la lucha contra el racismo, no pudiendo integrar, por ejemplo, los Objetivos de Desarrollo Sostenible; el tema medioambiental como un discurso global de lucha”; esto, además, generó la desarticulación del movimiento social afrodescendiente.

Agregó como debilidad la falta de formación de nuevos líderes juveniles afrodescendientes que sigan dando la batalla por la agenda de Durban.

Por su parte, Roberto Zurbano, investigador y activista del movimiento afrodescendiente de Cuba, hizo referencia a la necesidad de avanzar en la “batalla de ideas”, presentada en su momento por el Comandante de la Revolución Fidel Castro Ruz, para atender a las comunidades afro de la Mayor de las Antillas.

Mencionó que la desigualdad de la crisis económica de los años 90 los que más sufrieron fueron los afrodescendientes. “En aquellos años, alrededor de Durban, los movimientos antirracistas avanzaron un tanto, pero ya en los últimos 6-7 años no se puede decir lo mismo, creo que hemos tenido una involución”.

Por ende, consideró que “hay que ser más políticos, tener un diálogo más sistemático; tenemos que revisar los acuerdos de Durbán que fueron muy buenos (…)” para poder reimpulsar al movimiento afro en toda la región.

En el último día de encuentros, Romero Rodríguez, activista de Mundo Afro de Uruguay, consideró que los afrodescendientes en el siglo XXI “entramos como sujetos políticos a la geopolítica de la región”; y desde ese contexto se enfrentan al neoliberalismo, para evitar que siga desarticulando los avances y logros de Durban.

Fue enfático al decir: “Ese Durban que nosotros planteamos, que generamos, es un Durban que en cierta forma en América Latina lo han banalizado o lo han burocratizado”; por ende, convocó a todos los luchadores afrodescendientes a replantearse la agenda de acción, y evaluar a profundidad que falta por hacer para dar respuestas a las demandas pendientes.

El pasado 02 de agosto los Estados miembros de la Asamblea General de Naciones Unidas acordaron establecer el Foro Permanente para los Afrodescendientes, que entrará en acción en 2022 como “un mecanismo consultivo para esas personas y otras partes interesadas, que funcionará como plataforma para mejorar la calidad de vida y los medios de subsistencia de los afrodescendientes”.