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ISB realizó encuentro sororo sobre el bloqueo de EEUU contra mujeres venezolanas

El Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB) realizó el foro-conversatorio «El bloqueo como forma de violencia contra las mujeres en Venezuela«, que contó con la presencia de invitadas internacionales, vinculadas a organizaciones feministas de diversas partes de América Latina.

Este encuentro, forma parte de la agenda de acción del ISB, en el mes de la lucha por la erradicación de la violencia contra las mujeres.

La jornada permitió debatir el impacto negativo de las medidas coercitivas y unilaterales impuestas desde Estados Unidos; que afecta principalmente a este sector de la sociedad.

Durante la moderación del foro, Laura Franco, coordinadora de Intercambio y Cooperación del ISB, afirmó que «a partir de la siembra del Comandante Chávez esta forma de agresión imperialista contra nuestro pueblo, nuestro país, se ha incrementado y ha desarrollado múltiples formas de agresión«.

Reiteró que las medidas impuestas -por Estados Unidos- son ilegales, extraterritoriales; y por ende es fundamental conocer los efectos de este bloqueo desde la perspectiva de género.

Mujeres frente al criminal bloqueo

Para profundizar sobre a situación, la abogada y directora general de «Género con Clase», Rebeca Madriz, presentó un balance a las invitadas sobre cómo las mujeres venezolanas hacen frente a esta dramática situación, desde el año 2015.

«Las medidas han intentado tocar el corazón de la economía venezolana. Una economía con características dependientes, que ha sido altamente impactada«, explicó Madriz.

Agregó que estas potenciaron la disminución del 99 por ciento de los ingresos en divisas; afectando la economía nacional, y las importaciones no petroleras, desde el año 2014.

El impacto de este criminal bloqueo se siente en el pueblo en materia de bienes y servicios, alimentos, medicamentos, entre otros.

Madriz comentó que «Venezuela prácticamente en 2011 había alcanzado la meta de «hambre cero»; entre 2011-2013 la inseguridad alimentaria en el país afectaba al uno o dos por ciento de la población y se incrementó a 14 por ciento«, a partir de las acciones ilegitimas de EEUU.

Otros datos demuestran cómo la situación impactó el acceso de las mujeres a medicamentos de alto costo; especialmente para tratamientos contra el cáncer de mama y del cuello uterino.

Durante el año 2020, Genero con Clase, realizó una encuesta en una población de 2 mil mujeres para conocer el impacto de estas medidas.

En el estudió más del 80 por ciento de las mujeres consideró que las medidas coercitivas violan los derechos humanos, la paz nacional; y desmejoran la calidad de vida del pueblo venezolano.

Un 62,13 por ciento de ellas señala a la violencia de género como uno de los principales efectos de las medidas coercitivas y unilaterales.

Consideran que estas acciones negativas contra el país, disminuyeron los créditos otorgados por la banca pública y privada; para el desarrollo de sus empredimientos productivos.

La encuesta reflejó que 47,63 por ciento de las mujeres tienen problemas para acceder a los métodos anticonceptivos.

Más del 80 por ciento señaló que existe un incremento en las labores de cuidados. Lo que implica que el uso del tiempo de las mujeres siga anclado a la dinámica patriarcal de dominación.

«Estas medidas, y nuevas formas de guerra contra los pueblos, afianzan formas de violencia estructural que refuerzan el patriarcado», afirmó Madriz.

En este foro de sororo, Ludyt Ramírez, integrante del movimiento «Heroínas sin barreras«, excontituyente y docente venezolana, abordó la situación que atraviesan las personas con discapacidad en medio de esta agresión imperial.

Recordó que el comandante y líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, trabajó arduamente para visibilizar y cristalizar políticas públicas en sectores vulnerables y olvidados.

Aseguró que debido a las medidas ilegítimas del imperio enfrentan problemas de acceso a medicamentos, alimentos, servicios públicos; y esto se potencia dada su condición de salud.

«La obtención de alimentos nos afectó. Entre 2015-2016 fue muchísimo más terrible el impacto, porque habían centros específicos donde se distribuían los alimentos y para quienes tenemos discapacidad (…) la movilización a esos centros era muy cuesta arriba«, explicó Ramírez.

No obstante, precisó que el sector de la discapacidad vinculado a la revolución siguió trabajando y defendiendo el modelo político «que ha sentado las bases para avanzar en la disminución de la violencia hacia nosotras. Las medidas coercitivas y unilaterales no nos han doblegado«, sentenció.

Solidaridad y Sororidad latinoamericana

Por su parte, Luisa Herrera, lideresa del comité de política internacional de la Organización Socialistas Democrática de Estados Unidos, reflexionó sobre cómo el bloqueo económico, financiero y comercial, forman parte del esquema de violencia que fomenta la Casa Blanca, incluso contra sus propios ciudadanos.

Herrara detalló que como ciudadana estadounidense «la condición de la mujer, la vida en los EEUU, no es fácil. Hay resistencia en los EEUU, así como la hay en Venezuela. Uno de los ejemplos más visibles es la marcha de las mujeres como resultado de la elección de Trump, ya que este representó las peores formas de arrogancia y patriarcado«

Para la activista estadounidense, la solidaridad internacional es importante. «Los Socialistas Democráticos de EEUU, de manera uniforme, condenamos las sanciones ilegales y criminales, que son una clara violación a los derechos humanos. Nos mantenemos inquebrantablemente en apoyo a la Revolución Bolivariana y al proyecto socialista venezolano«.

En el encuentro, la estudiante de sociología y nicaragüense, Aminta Zea, reiteró que EEUU quiere derrocar a los pueblos que luchan por su soberanía. Por eso Nicaragua y Venezuela son focos de agresión imperial.

«El gobierno estadounidense es la entidad mas terrorista en todo el mundo. Lo que EEUU quiere hacer con su guerra económica es convertir a Nicaragua como El Salvador, Honduras, donde la cantidad de femicidios es muchísimo mas que en Nicaragua«, afirmó Zea.

En el mismo orden, María Paula Giménez, psicóloga e integrante de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad, capítulo Argentina, centró sus reflexiones en cómo el imperialismo utiliza a las mujeres como «una reproductora de la fuerza de trabajo».

Alertó que organizaciones como las lideradas por George Soros o Bill Gates «empiezan a financiar organizaciones feministas que proponen consignas donde las luchas se dan por derechos individuales«.

Giménez dijo que esta practica es peligrosa y se trata de una trampa. Por ende, reiteró que el feminismo es un territorio en disputa desde la revolución.

En tanto, Nela Cedeño, docente ecuatoriana, secretaria general de la Juventud Latinoamericana Progresista, afirmó que «el bloqueo convierte a un país en una zona de conflicto, en una zona en disputa».

Mencionó que estas ilegítimas practicas potencian la migración de millones de personas en el mundo; quienes, además, se enfrentan a campañas de xenofobia impulsadas desde los medios de comunicación. Alertó sobre la necesidad de entender esta problemática para actuar en consecuencia.

Marcela Corjeno, periodista e integrante de la Coorporación Londres 38, destacó el rol de las mujeres chilenas en estos procesos de lucha contra modelos dictatoriales e imperiales. «También vivimos esta lucha y disputa por nuestro feminismo, que es un feminismo de clase«, expresó.

La activista chilena, quien vivió diez años en Venezuela, afirmó que «si bien la Revolución Bolivariana le ha dado un protagonismo muy importante (…) hay una deuda de la Revolución de dar ese salto e ir más allá (…) así como hay una Ley de Tierras, también la mujer requiere en este país derechos consagrados (…) es un desafío; hay que revolucionarnos un poquito más«, comentó.

Finalmente, la joven mexicana, militante de Feministas por la Cuarta Tranformación, Tania Calzado, valoró el encuentro pues le permitió entender la magnitud del impacto de las medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela.

«En Venezuela, y en América Latina, las mujeres son quienes fungen como principal pilar de las familias. Es una guerra. A lo mejor no con tanques, no con armas, pero si con armas mas sutiles, con armas que no matan al instante pero que instalan y profundizan un sistema que ya de por si es violento, que es el capitalismo«, reflexionó.

Agregó que actualmente las mujeres son «las principales actoras, a nivel local, de nuestras organizaciones políticas. Lo que las mujeres estamos haciendo en América Latina,es fundamental. Las mujeres ya están en la vida política. Ninguno de nuestros procesos revolucionarios habría sido posibles; resistimos y luchamos desde esta realidad«, afirmó Calzado.

Resistencia puertorriqueña antimperialista fue debatida con jóvenes venezolanos

Puerto Rico, es una colonia estadounidense. No es una afirmación descabellada, pues desde hace 120 años, la llamada Isla del Encanto, sigue atada a las clausulas impuestas por el imperio; mismas que le impiden ser una nación libre, independiente, soberana y próspera.

Es tal el drama del pueblo puertorriqueño que los medios de comunicación privados fomentan – entre las nuevas generaciones- esta atroz dependencia de dominación como «el sueño americano».

Con estos argumento, han forzado la migración de millones de puertorriqueño hacia los Estados Unidos; que se beneficia de ellos como mano de obra esclava, obligada a trabajar en sus industrias o ir a la guerra en nombre de un país que no es el suyo.

La necesidad de escuchar, conocer y debatir sobre Puerto Rico, motivó un nuevo encuentro virtual; organizado por el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los pueblos (ISB).

El evento se denominó: «La lucha actual del pueblo puertorriqueño, y el llamado de solidaridad desde Venezuela».

Aunque la nación caribeña tiene su propia Constitución, el estatus de Estado Libre Asociado le impide tomar decisiones financieras, comerciales, legales, sociales; en fin, no tiene autonomía.

Las cadenas del Estado Libre Asociado

Eduardo Villanueva, profesor de ciencias políticas en la isla, explicó que «jurídicamente un territorio no incorporado significa en la doctrina barbara del derecho norteamericano, que nosotros somos una propiedad de los Estados Unidos».

En tal sentido, el imperio domina todo el escenario político-económico del país desde 1898, cuando usurpó el territorio. La dinámica de control impuesta por el Congreso, a través de la Junta de Control Fiscal, oprime a los sectores productivos; y las relaciones comerciales con el resto del mundo.

En palabras de Villanueva «no es posible ninguna legislación proteccionista de la producción agrícola o tecnológica; industrial o farmacéutica en nuestros país, y entonces nos obliga a una dependencia muy grande«, expresó.

Similar reflexión hizo el Dr. Edwin Irizarry-Mora, catedrático y economista puertorriqueño, quien denunció que durante 50 años, los inversionistas estadounidenses se han aprovechado de la situación de dominación para robar los recursos del pueblo.

Desde 1970 las transferencias que se hacen desde Puerto Rico hacia los grandes capitales norteamericanos superan el billón de dólares.

«Esta es una cifra impresionante, porque las personas que favorecen el régimen político de la colonia, y aquellas que favorecen que Puerto Rico se convierta en un Estado de la Federación de los EEUU, solamente miran el lado de las transferencias que se mueven de EEUU a Puerto Rico. Lo cierto es que los fondos que se sustraen anualmente desde Puerto Rico a los EEUU superan por tres o cuatro veces la cantidad de fondos que entran«, denunció el catedrático.

Toda esta situación impide a los puertorriqueños desarrollar actividades productivas, mantener sus puestos de trabajo, estudiar, tener alimentos de calidad, etc.

Irizarry-Mora comentó que desde abril de 2006 la economía del país enfrenta una profunda recesión, «que se ha traducido en la eliminación de cerca de una quinta parte de los puestos de trabajo; y nuestra economía, a su vez, es alrededor de una quinta parte más pequeña; lo que ha significado una disminución drástica en nuestra capacidad productiva«.

Este modelo de dominación profundiza la fuga de cerebros y de la mano de obra cualificada. A su juicio, que más de 5 millones de puertorriqueños vivan en EEUU demuestra el fracaso del modelo económico impuesto sobre esta nación.

Solidaridad venezolana al servicio de los pueblos

En este evento se escucharon voces solidarias de la juventud venezolana; las cuales han conquistado espacios para la construcción de una nueva nación, basada en la Constitución y en el Plan de la Patria. La diputada electa del Partido Socialista Unido de Venezuela, Génesis Garvett, afirmó que lo que ocurre en Puerto Rico es indignante.

«Hoy más que nunca nos sentimos interesados en conocer todo el contexto político que vive el pueblo puertorriqueño y su juventud. Hoy alzamos la voz para permitirnos escucharlos a ustedes y poder, desde nuestras trincheras, ser la voz del pueblo puertorriqueño«, manifestó Garvett.

En tanto, Gabriela Henríquez, del movimiento Otro Beta abordó la importancia de romper la dominación cultural estadounidense.

«El tema de Puerto Rico es muy sensible. Entendiendo que la hegemonía cultural que implanta EEUU ha permeado a las generaciones de jóvenes que no ven este tema importante. Creo que la solidaridad hacia Puerto Rico debe expandirse en todo el mundo«, precisó.

Hernán Vargas, dirigente del Movimiento Pobladores consideró que es fundamental «pasar de esas solidaridad a darle un sentido más concreto contra la colonización de Puerto Rico; para romper la precarización económica en bienestar del pueblo«.

Finalmente, la directora ejecutiva del ISB, Carmen Navas Reyes, afirmó que se convocarán a nuevos eventos y seminarios, incluso presenciales, para profundizar sobre la situación de la nación caribeña y reclamar su derecho internacional a ser un país soberano.

«Este momento es apenas uno más de lo que nosotros, como instituto, queremos seguir realizando en pro de la defensa, del apoyo, de la solidaridad con el pueblo puertorriqueño«, expresó Navas.

ISB desarrolló webinar: Barbados en el umbral de la era Republicana

Hace 54 años Barbados logró su primera independencia de la colonia británica. Sin embargo, a diferencia de otras naciones de la región, en esta nación la dominación política y territorial conviven hasta nuestros días.

La monarquía no soltó del todo su control; siguió imponiendo sus leyes y servidores para a dirigir en su nombre, violando los derechos fundamentales del pueblo.

La lucha por una segunda y definitiva independencia es el centro del debate en esta nación del Caribe Occidental.

En septiembre de 2020, la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, anunció que había llegado el momento de elegir un gobierno netamente barbadense; y romper con la autoridad de la Reina Isabel II sobre el territorio.

El próximo 30 de noviembre, Barbados se convertirá en República. Una vez libres de la corona británica, el pueblo deberá mantenerse firme, y en unidad, para construir el estado de derecho (que hasta ahora les fue negado).

Para comprender la magnitud de este hecho histórico, el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB) organizó el webinar: «Barbados en el umbral de la era Republicana«.

Carlos Ron, presidente del ISB dio la bienvenida a este espacio diciendo que se trata de «un paso importante para superar el legado del colonialismo; sé que debe ser un momento dichoso para todo el pueblo barbadense».

Ron agregó que la región latinoamericana y caribeña se está sumando a esta celebración pues: «Barbados se convertirá en una República fuerte, en este nuevo momento histórico».

En tanto, Raúl Li Causi, viceministro para el Caribe por Venezuela valoró el proceso afirmando que se trata de una nueva senda en la autodeterminación de los pueblos.

«Este proceso histórico de descolonización del Imperio Británico, que lleva más de un siglo y ha sido liderado por importantes mandatarios en la historia independiente del país, como los ex Primeros Ministros Owen Arthur, Errol Barrow, Freundel Stuart y actualmente por la hermana Primera Ministra Mia Mottley, llevará a nuestros hermanos de Barbados a esculpir una nueva senda en su historia independiente«, comentó.

Descolonizar para gobernar

Durante el encuentro diversos historiadores, investigadores, profesores y políticos barbadenses reflexionaron sobre cómo debe constituirse el nuevo estado. Pasar de una monarquía institucional a una República Independiente conlleva la creación y reformas a las leyes, como la Carta Magna; así como prepararse para el proceso de adaptación y de elección del Ejecutivo Nacional.

David Comissiong, Embajador de Barbados en la Comunidad del Caribe (CARICOM), explicó que lo primero que debe entender el pueblo son los conceptos de soberanía y República.

«Una República es un estado en donde la soberanía está investida en el pueblo como órgano colectivo«, refirió.

En este sentido dijo que, desde 1605 hasta la fecha, la historia de Barbados estuvo ligada a la dominación británica; esto forjó un modelo de gobierno esclavista.

«Tenemos una sociedad que es todo lo opuesto a una sociedad empoderada. El 30 de noviembre vamos a completar nuestra independencia; y esto nos dará un auge psicológico, una sensación de que hemos, finalmente, completado la independencia para nuestro país«, afirmó Comissiong.

Reformas constitucionales en puerta

En Barbados se constituyó una Comisión de Transición de la monarquía al estatus de República; está activo desde el pasado mes de mayo de 2021. La profesora de ciencias políticas, Cynthia Barrow-Giles, forma parte de este espacio como asesora.

Durante su ponencia, explicó el proceder legal de esta nación en cuanto a dos de las principales reformas constitucionales. Una en 1974 y otra en 2019, las cuales no tuvieron el alcance que amerita la nueva República.

Al respecto, Barrow-Giles comentó que estos cambios fueron minimalistas y «no se asociaron a cambios grandes para transformar la influencia de la monarquía» en la gobernanza de la nación.

Sin embargo, para la experta, es importante eliminar a la Reina del orden constitucional de Barbados; y potenciar la enmienda constitucional este 2021, que permitirá al pueblo decidir sobre sus intereses políticos, sociales, territoriales y económicos.

Independencia y compromiso integracionista

Trevor Prescod, diputado e historiador social, ofreció a los invitados su visión sobre este importante proceso de independencia.

Prescod consideró que el pueblo barbadense ha librado por años una batalla contra este modelo de dominación; pese a que ha sido poco visible para el resto de la región.

«Siempre hemos estado comprometidos con nuestra libertad. La lucha de los pueblos del Caribe era una resistencia ¡nos resistimos! La resistencia siempre estuvo allí para procurarnos una forma de gobierno autónoma«, reflexionó.

No obstante, la independencia también está vinculada a desmontar el modelo de dominación educativa colonialista/alienante que reina en la nación; para generar mayor conciencia social sobre la construcción de la República.

Prescod cuestionó a quienes desde diversos centros de poder y de la academia se niegan a dar este paso.

«No están conscientes de lo que están haciendo. Nos encontramos con personas que dicen que no estamos haciendo nada importante; sino que estamos haciendo cambios cosméticos al querer establecer una República», dijo.

En este sentido, convocó a los barbadenses a pensarse como pueblo «para que reine entre nosotros un espíritu de integración nacional y con el Caribe».

El webinar cerró con la participación de Pierre Cooke Jr, presidente del gremio de los estudiantes de la Uwi-Babados; el profesor Tennyson Joseph y el reconocido poeta, Winston Farrell.

Movimientos sindicales de Brasil llegan a Venezuela con campaña de solidaridad en el marco de la diplomacia de los pueblos

Representantes de las dos principales centrales sindicales de Brasil se encuentran de visita en Venezuela, como parte de una campaña de solidaridad para agradecer al gobierno del Presidente Nicolás Maduro, y a la clase obrera venezolana, el apoyo brindado durante la crisis sanitaria generada por la pandemia Covid19; la cual se potenció por la desatención del gobierno de Jair Bolsonaro.

Sergio Nobre Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Brasil (CUT) y Miguel Torres presidente de Força Sindical, sostuvieron un encuentro con Carlos Ron, presidente del Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB).

Esta visita posee un carácter histórico ya que se trata de un intercambio solidario entre trabajadores, en el marco de la pandemia de la Covid-19 y el bloqueo ilegal de EE.UU.

El pueblo venezolano tuvo el gesto solidario de enviar oxígeno a Manaos y, en respuesta, los trabajadores brasileños lanzaron una campaña para la adquisición de insumos necesarios para la producción de oxígeno; sin embargo, este envío fue bloqueado por las medidas coercitivas unilaterales de EE.UU.

Al respecto, Nobre explicó lo valioso que fue para la población de Manaos, en el estado de Amazonas, el envío de oxígeno para atender a pacientes graves contagiados por el letal virus.

Reiteró que en “la región de Manaos se vivió un drama porque, al contrario del gobierno de Venezuela, el gobierno de Brasil (Bolsonaro) no reconoció la pandemia; no tomó las medidas sanitarias que el país necesitaba (…) colocando la situación económica por encima de la vida”, dijo Nobre.

En Brasil miles de personas han fallecido a causa de la pandemia. “Estamos viviendo el peor momento de la historia de la clase trabajadora. Pasamos de 600 mil y son trabajadores que no pudieron quedarse en casa en medio de la pandemia” informó el presidente de la CUT.

Por eso, mencionó que el envío de miles de litros de oxígeno al Brasil,desde Venezuela, en medio de las dificultades que atraviesa por las criminales medidas coercitivas de Estados Unidos, es “un gesto humano muy importante”.

Los representantes sindicales brasileros anunciaron, que como parte de esta visita, pronto enviarán un cargamento de insumos y repuestos para el mantenimiento de la planta de oxígeno de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), la más importante del país.

Por su parte, Miguel Torres, aprovechó para recordar que solo China y Venezuela fueron capaces de comprender las dificultades que atraviesa el pueblo brasileño, ante un gobierno que sirve a los intereses de Estados Unidos.

Torres reiteró que “la solidaridad sindical en muy importante en estos momentos; en tiempos de crisis la única cosa que nos une es la solidaridad”.

Carlos Ron, aprovechó la presencia de ambos líderes sindicales para agradecer la campaña de solidaridad. “Para nosotros es muy importante esta visita; esta expresión de solidaridad porque es un reconocimiento al sufrimiento del pueblo venezolano afectado por el bloqueo criminal e ilegal de Estados Unidos.”

Ron consideró fundamental que los trabajadores del mundo se articulen para enfrentar juntos las crisis y los desafíos de estos tiempos.

ISB desarrolló foro “La guerra de Canadá contra las primeras naciones”

“La guerra de Canadá contra las primeras naciones” fue el título del foro convocado por el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos, con el objetivo de estudiar y reflexionar sobre la situación actual que viven las comunidades indígenas canadienses en su batalla legal contra el gobierno y las instituciones.

La actividad, moderada por Carlon Ron, presidente del ISB y Laura Franco, coordinadora de Intercambio y Cooperación, contó con la participación de María Páez de Víctor socióloga y fundadora del Círculo Bolivariano “Louis Riel” de Toronto; y Justin Pudor, de la Universidad de York.

Ambos ponentes centraron sus análisis en la creciente organización y unificación de las comunidades originarias; víctimas por siglos del saqueo de sus territorios y de la violación de sus derechos humanos.

Pudor hizo un repaso por tres ejes de acción legal que mantienen dichos pueblos en las cortes canadienses. Ellos son: los juicios contra el infanticidio indígena cometido desde el siglo XIX en las llamadas Escuelas Residenciales; la batalla por el acceso al agua potable; y el más fundamental, el reconocimiento de las tierras que fueron robadas para constituir el actual Estado.

El investigador canadiense, refirió que “hay decenas de casos donde el gobierno está luchando con tanta fuerza legal, con tantos recursos contra los derechos de los indígenas”.

Sin embargo, precisó que “las naciones indígenas en Canadá se están fortaleciendo; tienen cada vez más capacidad de luchar” por sus derechos sociales, políticos, económicos y ancestrales.

Pudor recordó que en esta nación existe una “ideología del genocidio”; pues nunca tuvo una revolución, como en Venezuela y otras naciones, para frenar la invasión de los colonos europeos. Por ende, la descolonización social es incipiente.

Similar opinión tuvo la socióloga venezolana-canadiense, María Páez de Víctor, quien refirió que el proceso de segregación y exterminio de las comunidades indígenas, está vinculada a la postura eurocentrista dominante.

“La mayoría de los canadienses no saben que esto está pasando porque este es un sistema de gobierno sumamente elitesco; y ellos controlan los mensajes y el conocimiento”, alertó.

Mencionó que en la nación del norte existen 1,6 millones de indígenas, equivalente a 4,6 por ciento de la población total del país. Ellos solo ocupan el 0,02 por ciento del territorio pese a que Canadá es el segundo país más grande del mundo, despúes de Rusia.

Páez de Víctor agregó que la mayoría de las comunidades indígenas canadienses viven en la pobreza, no tienen acceso a la educación; tienen graves problemas de salud, empleo, vivienda, servicios básicos, entre otros.

Dijo que pese a esta situación las comunidades indígenas han encontrado puntos favorables de defensa en las Cortes; sin embargo, aclaró que aún el gobierno federal, gracias a llamada “Indian Act” (Ley India), tiene control legal sobre estos pueblos.

Por eso, consideró fundamental que las luchas de estas comunidades sean conocidas en el resto de América Latina y el Caribe, pues se trata de la misma causa contra el neocolonialismo, y el imperialismo imperante en nuestra región.

ISB y Embajada de Turquía en Venezuela realizan conversatorio sobre sus procesos independentistas

El Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos ( ISB) y la Embajada de la República de Turquía en nuestro país realizarán, este viernes 29 de octubre, el conversatorio: «Turquía y Venezuela: El nacimiento de dos Repúblicas».

En este espacio, participan como invitados especiales Oğuzhan Öçbe, Segundo Secretario de la Embajada de Turquía en Venezuela; y Carlos Ron, presidente del ISB.

En un diálogo fraterno, conversarán sobre los procesos de independencia que lideraron Simón Bolívar y Mustafá Kemal Atatürk; la visión que tuvieron sobre la construcción de la República, sus logros y paralelismos en la lucha antiimperialista.

El encuentro forma parte de la celebración por el 98 aniversario del «Día de la República de Turquía»; y de los vínculos históricos que fortalecen la amistad y la solidaridad entre los pueblos.

La transmisión se realizará en el canal de youtube del Instituto Simón Bolívar, y desde el Facebook de la Embajada de Turquía en Caracas; a las 11:00 am hora Venezuela/ 6:00 pm hora Turquía.

Clase magistral de Enrique Dussel cerró con éxito la Sexta Escuela Descolonial de Caracas

Con una clase magistral del filósofo argentino/mexicano, Enrique Dussel, culminó la Sexta Escuela Descolonial de Caracas; que se desarrolló del 18 al 22 de octubre para debatir sobre «Pandemia, Cambio Climático y el Sostenimiento de la Vida ”.

Durante su ponencia, Dussel, hizo un importante repaso de los procesos de colonización y emancipación que atraviesa la historia de América Latina y el Caribe, desde el siglo XVIII hasta nuestros días.

Su enfoque de investigación se centró en la segunda emancipación de la región; que busca por un lado fortalecer los lazos de unidad regional para romper, a mediano plazo, la dependencia y dominación de Estados Unidos (EEUU); y a largo plazo permitirá superar el esquema de modernidad impuesto, el racismo, el machismo, el capitalismo, ente otras prácticas colonizadoras.

«Hoy el tema es emanciparnos de que Estados Unidos nos siga considerando su patio trasero(…) un campo norteamericano donde ellos pueden sacar grandes ventajas económicas; y esto es lo que explica los golpes de estado y los magnicidios», afirmó el también escritor nuestroramericano.

Para Dussel la dominación imperial sobre nuestra región ha enfrentado diversas olas emancipatorias; gracias a las posturas de gobiernos progresistas y populares, que han hecho frente a esta dinámica con políticas nacionalistas.

Recordó que América Latina experimentó 20 años de dictaduras militares, que impusieron la ideología neoliberal del mercado como competencia; además, esta doctrina capitalista promovió graves niveles de endeudamiento de los países, potenciando la corrupción de las élites políticas y la pobreza de los pueblos.

Al respecto, consideró que la segunda emancipación comenzó en Cuba con la revolución aunque el gran salto contra este esquema lo dio el Comandante Hugo Chávez,  quien desde Venezuela, propició la unidad latinoamericana.

Gracias a esto se gestó una ola de gobiernos más concentrados en atender las necesidades sociales, frenando la criminal Doctrina Monroe; y comprendiendo que solo unidos podían contener la dominación.

«Estamos camino de liberarnos por segunda vez, no ante España, sino ante EEUU, a corto plazo. A largo plazo tenemos la lucha por la superación de la modernidad, del capitalismo, del machismo, del racismo, muchas cosas», indicó Dussel.

Finalmente, exhortó a consolidar la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), y a romper con la Organización de Estados Americanos  (OEA), al que calificó como el ministerio de colonias imperial, con el objetivo de exigir igualdad frente a las relaciones geopolitica que se establezcan en los próximos años con Estados Unidos.

Sexta Escuela Descolonial de Caracas invita a construir comunidades alimentarias y soberanía sanitaria desde el Sur

La tercera jornada de la Sexta Escuela Descolonial de Caracas sirvió para pensar y debatir sobre las políticas sanitarias y alimentarias que rigen el mundo. El objetivo de estos estudios permiten comprender cómo se gestaron los mecanismos de colonización en estas materias; así como brindar herramientas a las comunidades para romper estas estructuras.

En esta oportunidad, Liccia Romero, Licenciada en Ecología y profesora del Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas de Venezuela, centró su ponencia en las «Comunidades Alimentarias: semillas, conocimientos y colectividades en la construcción de espacios de vida».

Romero abordó la colonialización de los sistemas alimentarios, las relaciones entre comunidades y la subjetividad alimentaria; así como la propuesta de una comunidad alimentaria basada en el trabajo que han desarrollado diversos investigadores en los andes venezolanos.

Durante su ponencia, explicó que las relaciones mercantilistas de la producción -estudiadas por Juan José Bautista- generan alimentos-mercancías para el consumo humano; un esquema que provoca distorsiones alimentarias.

«Las oportunidades que tiene una persona para acceder a una dieta sana está determinada por unas condiciones sociales, de transformación humana; a partir de estas variables, el espacio donde vive cambia, queda atrapado» en una dinámica donde adquirir alimentos sanos no es posible, enunció la experta.

Liccia explicó que esta situación es común en todo el mundo. Se trata espacios conocidos como desiertos alimentarios, responsables de graves problemas de salud pública; y del desecho de toneladas de alimentos diariamente.

A esta lamentable situación se suma el daño ambiental; a juicio de la investigadora venezolana: «todo ese alimento perdido va a formar parte de la emisión de gases de efecto invernadero»; generado por la dinámica de descomposición de los mismos.

Romero alertó que los niveles de hambruna se intensifica en el mundo. Se estima que «821 millones de personas no consume las calorías mínimas para su subsistencia»; lo que hace imposible alcanzar la metas del milenio de Naciones Unidas.

Por eso, indicó que la propuesta de crear comunidades alimentarias es una forma de organización más dinámica para dar respuestas a estos problemas. Donde los saberes ancestrales, se ponen al servicio de las mayorías, para enfrentar este esquema alimentario de dominación capitalista.

Un modelo de Salud desde el Sur

Por su parte, Gonzalo Basile, epidemiólogo argentino y director del programa de Salud Internacional de Ciencias Sociales (FLACSO), presentó su investigación: «Giro descolonial y soberanía sanitaria regional».

Basile partió de la necesidad de conocer cuál es el proceso de descolonización que transita el sistema de salud actual; entendiendo cómo se construyó el sistema de atención sanitaria en el mundo.

Al respecto, dijo que el problema del colonialismo en el campo de la salud internacional tiene diversas aristas. En tal sentido, sus aportes abordan la necesidad de comprender, ampliar y estudiar la generación del conocimiento, en este campo, con una mirada desde el Sur.

«Nuestra forma de comprender el campo de la salud se mueve en una dimensión de geopolítica de poder; dentro de un sistema mundo contemporáneo como el actual», dijo el epidemiólogo argentino.

De manera que el conocimiento sanitario que conocemos fue impuesto por la ciencia hegemónica occidental; este subordina otros conocimientos como la medicina tradicional indígena, campesina o la medicina africana.

«En la práctica es un paradigma profundamente reduccionista y sesgado, para comprender sistemas complejos como son el  campo de los procesos de salud-enfermedad», afirmó Basile.

Por ende, al pensar una salud desde el Sur podemos «abrir una aproximación de las determinaciones internacionales y sociopolíticas de las herencias de la ciencia única, que nos llama a revisar nuestra epistemología en el campo de la salud».

Además, centrar la mirada sanitaria desde lo regional pasa por recupera el conocimiento crítico sanitario estudiando todas sus corrientes.

De esta forma, se puede «desmontar ese cuerpo de categorías occidentales, modernas, totalizantes; que en gran medida se nos plantean como formas de comprensión de la salud en el sur; y atraviesan las escuelas de salud de América Latina (…) cuando hablamos de geopolitica(…) no es algo neutral», afirmó Basile.

Relaciones comunitarias y feudalismo centraron nuevo debate de la Sexta Escuela Descolonial de Caracas

Este martes, la Sexta Escuela Descolonial de Caracas tuvo como invitados a sus ponencias magistrales a José Romero Losacco, antropólogo venezolano e integrante del Centro de Estudio de Transformaciones Sociales del IVIC; y a la socióloga, Karina Ochoa, doctora en desarrollo rural de México; quienes expusieron sobre la crisis de la cristiandad y las relaciones comunitarias en el proceso de transformación de los pueblos.

Romero Losacco presentó su ponencia titulada «Feudalismo planetario y crisis civilizatoria: una aproximación desde las historias globales del Sur»; desde donde trazó una nueva línea de estudio sobre las tres crisis del sistema capitalista planteadas por Ramón Grosfoguel.

En tal sentido, abordó una cuarta crisis: la de la cristiandad. Aseguró que esta abarca desde el Siglo V hasta nuestro tiempos; partiendo de las guerras de religión en todo el mundo y la imposición del modelo feudal.

Durante su ponencia afirmó que «en la actualidad, volvemos a estar en el marco de una guerra de religión, donde se vuelve a identificar al Islam como el enemigo». Esto se da en el contexto histórico del feudalismo; el cual impuso una economía de guerra y un modelo de ciudad, que generó fuertes desplazamientos sociales y control del flujo del capital.

«No es la re-feudalización del mundo lo que estamos viendo; es que el sistema, estando en su estado terminal, muestra sus fundamentos, la lógica feudal que está contenida en la civilización euro cristiana y moderna», explicó Losacco.

Precisó que, hoy en día, son los Estados y las transnacionales quienes dominan el escenario político, al jugar el papel que otrora tenía la iglesia; ellos establecen sus relaciones de apoyo con los gobiernos, en defensa de sus intereses.

Relaciones comunitarias antiimperialistas

El debate de este encuentro siguió con la ponencia de Karina Ochoa, socióloga y doctora en desarrollo rural de México, quien tituló su presentación como: «Apuestas por la vida en época de pandemia».

La investigadora abordó el contexto del giro pragmático -presentado por Katya Colmenares- teniendo como punto de partida las alternativas al sistema capitalista que se construyen desde América Latina.

Ochoa reflexionó sobre cómo deconstruir las reglas de la modernidad colonial en favor de la lucha de los pueblos. Entendiendo que las reglas del juego de la modernidad entorpecen el reconocimiento del otro y de la otra, de lo comunitario.

«La relación que sostiene los intercambios dentro de este orden moderno colonial no se da entre un ser y otro ser; desde la lógica y los principios de la modernidad se construye desde un yo único y egoico; donde toda exterioridad es vista como un ello. Es un ello cosificado», puntualizó.

Además, explicó que de esta forma se constituye el mundo de las relaciones en la modernidad; donde el «Yo Egoico» sólo dialoga o se vincula con los objetos (Ello), y no los reconocido como un interlocutor válido. Este problema no es solamente de forma, también es de fondo.

Para la socióloga mexicana, se trata de una manifestación cotidiana en todos los ámbitos de la vida; que van desde la relación con la naturaleza hasta el cómo entiendo el quehacer político. Por tal motivo, para trascender el mundo de la modernidad colonial es necesario romper ese «yo egoico».

Desestructurar esta ecuación del sistema moderno colonial es necesaria para terminar con la dominación. En palabras de la investigadora: «El problema es que esta ecuación «Yo -Ello» hace el camino de dominación a partir de la negación del otro; para garantizar mi lugar de poder, de sobrevivencia».

Entonces, si queremos cambiar esa estructura en las asambleas, reuniones o espacios de acción políticas alternativas, hay que romper la individualidad y dar paso a la lógica colectiva.»El debate descolonial puede ser una de las rutas» para cortar con este esquema de la modernidad colonial, indicó.

«Cuando el otro se hace común, se revela lo desconocido, ese encuentro díalógico se hace conocido. Al final se convierte en un nosotros rompiendo la dicotomia: Yo/Ello, Yo/Tú»

La investigadora puso como ejemplo al Comandante Hugo Chávez y su frase: «Yo ya no soy yo, yo soy un pueblo», afirmando que demuestra la capacidad que tenemos los seres humanos de convertirnos en comunidad, aún siendo lideres. Para ella esta es la clave del proceso descolonizador que debemos construir.

Katya Colmenares: el capitalismo destruyó las sociedades comunitarias

La Sexta Escuela Descolonial de Caracas congrega a diversos pensadores, filósofos y escritores para debatir sobre “Pandemia, cambio climático y el sostenimiento de la vida». La primera jornada fue compartida entre el sociólogo puertorriqueño, Ramón Grosfoguel y la doctora en Humanidades con especialidad en Filosofía política mexicana, Katya Colmenares.

Colmenares participó con su ponencia “De la sociedad moderna y la comunidad de vida: subjetividades y transformación de las instituciones. Además, aprovechó el espacio para denunciar el intento de magnicidio contra el presidente de Bolivia, Luis Arce.

Al respecto dijo: “Una vez más el imperio pretende derramar la sangre de nuestros pueblos; nos llega la hora de dar testimonio del llamado que hizo Tupac Amarú ante la muerte sentenció a sus asesinos diciendo “¡Volveré y seré millones!” Como una sola voz tenemos que hacer resonar ese repudio al imperio de la muerte”, afirmó Colmenares.

Recordó el legado de Juan José Bautista, sus constantes llamados a la unión y la formación descolonial de los pueblos; para defender la ancestralidad, la soberanía de los Estados y la lucha contra el imperialismo.

Comunidad de Vida vs Sociedad Moderna

Colmenares abordó el paso de la sociedad moderna a la comunidad de vida, teniendo como referentes a Bautista, Marx y Dussel. En tal sentido, refirió que “el capitalismo para poder desarrollarse necesitó destruir las sociedades comunitarias”; estas tenían tres actores fundamentales: la naturaleza, el espíritu de los ancestros y los seres humanos.

Precisó que la naturaleza fue vista como un objeto mediante la estructura del método científico, haciendo del ser humano único propietario de la tierra; también la ciudanización pedagógica proyectó el “ideal de la vida burguesa y citadina, destronando la vida del campo y su valor”; generando una fuerza de trabajo disponible al servicio el capital y excluido de la riqueza.

“La libertad de la modernidad no solo nos deja solos sino que también nos hace esclavos” reiteró la humanista mexicana. Todo esto es parte de una política de dominación, que nos lleva a repensar cómo se construye este entramado subjetivo; el cual supuso la destrucción de las comunidades de vida.

El velo impuesto por la modernidad sobre los seres humanos potencia el egoísmo, el rechazo a los ancestros; así como el desprestigio de los adultos mayores porque están vinculados al pasado, por ejemplo.

Para Colmenares es necesario tener conciencia de lo espiritual, cósmico y reconocer el sentido profundo de la vida; de esta manera podríamos romper con la cosificación del mundo que impuso la modernidad.

“La cuestión es cómo podemos volver a recuperar la capacidad de mirar, esa capacidad de escucha; esa capacidad de contacto con una realidad que está aconteciendo todos los días; y con la cual ya no podemos precisamente vincularnos”, reflexionó Colmenares.

Por ello, dijo que se debe hacer una crítica de las categorías de la ciencias burguesas; tomando como referencia el trabajo de Marx sobre la economía.

“Tenemos una tarea mucho más compleja y más amplia; es entonces una crítica de las categorías de la ciencia burguesa; de la ciencia en su sentido de naturaleza y la ciencia en su sentido humano”, reiteró.

EL SER HUMANO NUEVO Y LA SUBJETIVIDAD

Katya Colmenares, abordó las investigaciones de Juan José Bautista sobre la fundamentación histórica y filosófica del hombre nuevo; un trabajo que escribió a principios de los noventa.

Recordó que sus ideas valoran el desarrollo místico del hombre que labra la tierra; frente al hombre que habita la ciudad, el cual pierde su visión de la naturaleza, de la vida, y se somete a la modernidad. “Nos alimentamos de lo sagrado porque somos sagrados, lo sagrado tiene como contenido lo divino (Dios). El contenido que nombra a esta palabra, nos dice Juan José, es un campo de lucha política; desde ahí se construye un modo de vida específico” recordó la investigadora.

Precisó, que el ser humano es un permanente testigo de la existencia de Dios; siempre que asume la tarea de que sus actos confirmen dicha existencia. «Hago el bien y lo hago para que exista, para que se cumpla, para que sea real. La modernidad nos dice todo lo contrario(…) nos dice que el ser humano es malo por naturaleza”, mencionó

Explicó que la concepción de lo humano significa un modo de hacer política. Por ende, se debe sistematizar una nueva forma de antropología; teniendo como referencia a los pueblos originarios y su resistencia al sistema neoliberal que niega la política comunitaria.

Finalmente, invitó a los pueblos y movimientos sociales a trabajar en función del pensamiento crítico, trascendental y las meditaciones descoloniales, que fueron bandera de investigación de Juan José Bautista.

Ramón Grosfoguel dictó clase inaugural de la Sexta Escuela Descolonial de Caracas sobre crisis civilizatoria y pandemia

La Sexta Escuela Descolonial de Caracas arrancó su semana de encuentros con una clase magistral del sociólogo puertorriqueño, Ramón Grosfoguel, quien centró su análisis en la crisis terminal del sistema capitalista mundial.

El debate de este año se titula: “Pandemia, cambio climático y el sostenimiento de la vida”; además, será un espacio para homenajear el arduo trabajo del filósofo boliviano, Juan José Bautista, uno de los fundadores de esta escuela y ganador del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2015.

Al inicio de su ponencia, Grosfoguel, propuso que la escuela sea denominada Escuela Descolonial Juan José Bautista.

«Juan José fue una de las almas inspiradoras que provocó muchas reflexiones, transformaciones en todos los que participamos en la escuela, desde el principio; Juan José tenían un compromiso enorme con la escuela y el proceso Bolivariano», afirmó.

En tal sentido, valoró la investigación de Bautista en la revalorización de la cosmovisión de los pueblos indígenas, en torno al vivir bien, al concepto del Estado Plurinacional, entre otras, para avanzar en los giros descoloniales que se plantean desde este espacio.

«Siempre nos invitó a pensar desde la espiritualidad de los pueblos originarios», recordó Grosfoguel.

Crisis civilizatoria en tiempos de pandemia

El pensador puertorriqueño disertó sobre la situación que vive el mundo en medio de la crisis del sistema capitalista mundial, acrecentada por la llegada de la pandemia del Covid-19.

Para ello explicó los tres ciclos del sistema mundial que experimentan momentos de quiebre importantes y que son, de alguna manera, oportunidades para que avance el proceso de descolonización y cese imperialista en el mundo.

«En 2020 se conjuga la crisis terminal de tres ciclos del sistema mundial que entran en mi opinión en crisis terminal; entra en un ciclo de caída y decadencia del cual no se recupera. El primero es el ciclo que va de 1973 a 1920, es el ciclo de las políticas neoliberales; si ustedes se fijan en el Foro Económico Mundial de Davos, una de las cosas que comienzan a hablar es de la necesidad de intervención estatal para poder enfrentar crisis; comienzan a hablar de una manera crítica y opuesta a todo lo que habían hecho en los últimos 50 años de modelo neoliberal que estas élites impusieron», explicó.

Agregó que la pandemia del Covid-19 aceleró la caída en crisis de los mercados financieros del mundo. Sin embargo, los estados capitalistas aprovecharon esta situación para rescatar empresas; transfiriendo el dinero de los contribuyentes en favor del uno por ciento (1%) de las élites capitalistas.

En palabras de Grosfoguel: «La crisis se aprovechó como una manera de transferir riquezas de las arcas de los estados a las élites capitalistas económicas; que se echaron al bolsillo una cantidad trillonaria de dinero; por lo cual, hubo millones de personas que perdieron sus empleos” pese a que las élites obtuvieron ganancias de la situación.

Aseguró que transnacionales digitales como Amazon, Facebook, y las farmacéuticas -que están desarrollando vacunas contra la pandemia- están entre los primeros ganadores de esta dramática situación sanitaria.

Venezuela muralla latinoamericana antiimperialista

El segundo ciclo en crisis terminal es el de la hegemonía estadounidense (1945 -2020). Grosfoguel expuso que actualmente, Estados Unidos, es el país más deudor del mundo. Su deuda pública es de cerca de 30 trillones de dólares; a esto se le suman las consecuencias de las guerras que impulsaron, tal como se demostró en Afganistán.

En paralelo, dijo que EEUU ha sido desplazado por China, nación que aprovechó la crisis para nacionalizar el mercado. «Los chinos controlan gran parte de las acciones de empresas que hay en su territorio. Nacionalizaron la economía por vía mercado, obteniendo niveles de nacionalización económica muy poderosos».

El investigador reiteró que EEUU se encuentra en condición de decadencia imperial.

Sobre la situación en América Latina, en relación con el imperio, precisó que Venezuela sigue siendo una muralla de contención y resistencia contra las políticas neoliberales.

«Venezuela es la muralla que ellos enfrentan. Ya vimos el saqueo que han hecho con esa oposición (…) saqueo de cuentas de bancos, Citgo, del oro en la banca británica, etc. Ese saqueo imperial intenta destruir la Revolución Bolivariana. En el futuro próximo Venezuela se va a levantar de esas sanciones y de ese bloqueo económico», afirmó el sociólogo puertorriqueño.

Grosfoguel indicó que el último ciclo de crisis abarca el período entre 1492 al 2020. Se trata del llamado ciclo civilizatorio, el de la modernidad capitalista occidental, que se impuso con la expansión colonial europea y de Euro-estaodunidenses.

Desde su punto de vista, este período entró en crisis terminal porque: «con el tema Covid-19, y la destrucción ecológica planetaria, se pone en juego la vida humana. Hablamos de un sistema que puso el capital sobre la vida.»

Por ende, se produce más tecnología sin pensar en cómo estás afectan la sustentabilidad de la naturaleza y evidentemente la de los seres vivos.

Manifestó que, aunque históricamente los seres humanos hemos respetado la relación con la naturaleza, la llegada del capitalismo impuso la negación de la cosmovisión porque desfavorecen sus intereses de expansión económica y de dominación.

Finalmente, consideró que estas fases de crisis terminales se harán más evidentes en los próximos años; por lo que es urgente fortalecer las luchas emancipatorias de los pueblos para derrotar el esquema neoliberal impuesto por décadas .

«Plantearnos un nuevo proyecto civilizatorio. Están alrededor nuestro las claves para eso; lo tenemos en los pueblos originarios de las Américas, como el concepto del vivir bien, el de comuna o nada del proceso venezolano(…)», aseguró Grosfoguel.

Comuneros y estudiantes agroecológicos debatieron sobre Soberanía Alimentaria en conferencia del ISB

El miércoles 13 de octubre se realizó la conferencia “Defendiendo la naturaleza y los alimentos de los pueblos”, como parte de la Jornada Antiimperialista por la Soberanía Alimentaria, que se realiza este mes en todo el mundo.

La actividad fue organizada por el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Soberanía entre los Pueblos (ISB), con el acompañamiento del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil y dirigentes campesinos venezolanos.

En la ponencia se escucharon experiencias comuneras venezolanas que sirven de ejemplo para otros pueblos del mundo, en el contexto de la lucha contra el esquema de dominación agroindustrial impuesto por el capitalismo.

Ángel Prado, dirigente de la Comuna «El Maizal», y de la Unión Comunera en Venezuela, compartió cómo es la organización de lucha campesina en el país para promover la agricultura ancestral y soberana frente a los grandes monopolios, los cuales «han pretendido borrar nuestra identidad, borrar nuestra cultura, nuestras tradiciones y eliminar todo lo que tenga que ver con lo ancestral que no tribute al capitalismo», afirmó.

“Lamentablemente hemos visto cómo el modelo capitalista, depredador, logró en algún momento de nuestra historia, que el campesino migrara en su buena mayoría hacia las ciudades, y el que migró fue lamentablemente a vivir en la miseria», dijo el líder campesino. Agregó que con la llegada del Gobierno Bolivariano se dio un debate sobre la autodeterminación y la soberanía alimentaria en todo el país para dignificar al campesinado y recuperar esas tierras para la producción agroecológica.

Recordó el papel del comandante Hugo Chávez en la promoción de la organización popular, para la lucha contra el latifundio. “Nos creó una Ley de Tierras y nos presentó diferentes mecanismos de organización para que el pueblo logrará participar», explicó Prado.

Y como resultado de esto se crearon gabinetes móviles, cooperativas campesinas; se fundaron los Consejos Comunales y las Comunas, que son parte del esquema de trabajo y organización del movimientos campesino y obrero venezolano en defensa de la soberanía alimentaria.

Prado dijo que en Venezuela «el 75 por ciento de las experiencias comuneras están en el campo, en las zonas rurales, es decir donde hay un grandísimo potencial para la producción agrícola; donde la gente se organizó y, en estos años de Revolución, logramos disputar medios de producción,tierras, agroindustrias, capacidad industrial; y hemos logrado dar con la organización necesaria para nosotros estar en esta etapa de bloqueo dando una gran batalla».

Todo este trabajo de defensa de la soberanía alimentaria, de la semilla criolla y la producción nacional, logra satisfacer demandas nacionales, y al mismo tiempo permite romper el criminal sistema imperial que impone controles sobre los alimentos. La concepción de lucha de los comuneros y comuneras, como bien refirió Ángel Prado, es que «sólo el pueblo salva al pueblo».

Soberanía alimentaria y protección del planeta

Guillermo Barreto, coordinador académico del ISB, centró su análisis en la defensa de la soberanía alimentaria y del ambiente; como parte integral del derecho de los pueblos sobre sus métodos de producción y resguardo del planeta.

«La historia nos muestra que el capitalismo y el imperialismo si algo hacen es imponer los cultivos, los métodos; cómo se distribuyen e incluso imponer qué comemos. Ejemplos de la colonia los tenemos a Haití y Cuba que fueron obligadas a sembrar caña de azúcar; era cómodo para Europa, era además muy barato porque utilizaban mano de obra esclavizada», precisó.

Sobre el caso venezolano expuso que se impuso un sistema de consumo empleando el monocultivo del maíz. «Dañaron la diversidad gastronómica de nuestro país, eso fue una imposición basada en el capital. La lucha por la soberanía alimentaria es una lucha antiimperialista», comentó.

Al respecto, agregó que el imperialismo impone los monocultivos, que causan graves deforestaciones y contaminación por el uso de agrotóxicos. “Entonces se están explotando seres humanos y se está explotando la naturaleza, en un camino que nos lleva a un suicidio colectivo», denunció Barreto.

Educación en defensa de la Soberanía Alimentaria

La conferencia internacional contó con la participación de Yuleidys Vargas, estudiante del Instituto Universitario de Agroecología «Paulo Freire» (IALA), quien consideró primordial la preparación y la educación de las comunidades rurales; teniendo como espacio para esa enseñanza el conuco, el cual debe ser «educación, comunidad, comunión y debe ser colectivo; eso estamos haciendo a través de las comunidades aledañas».

Vargas explicó que desde el IALA trabajan en nuevos métodos educativos como la observancia agroecología y la cultura campesina.

Las preocupaciones de los jóvenes estudiantes los lleva a conocer las experiencias de producción local, junto a conuqueras y conuqueros, que elaboran sus propias investigaciones para crear métodos más ecológicos y protectores de la semilla originaria.

Además, desde esta casa de estudio, están potenciando la territorialización de la agroecología, las biofábricas, los llamados pie de crías en las casas; el abono orgánico, los viveros comunales, la protección de las aguas; así como la educación en escuelas comunales para niños y niñas de la zona.