Activistas afrodescendientes abogan por reactivación de agenda de Durban a 20 años de su creación

Con el objetivo de evaluar el plan de acción suscrito en Durban, Sudáfrica, hace 20 años, activistas de la comunidad afrodescendiente de América Latina y el Caribe concretaron una nueva conferencia internacional este viernes.

El evento fue organizado por el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB), la Articulación Regional de Afrodescendientes de las Américas y el Caribe, y CLACSO.

En esta oportunidad, participaron por Brasil Edna Roland, relatora de la Conferencia de Durban, y Carlos Rosero, activista del Proceso de Comunidades Negras de Colombia; Mireille Fanon-Mendes, presidenta de la Fundación Fanon de Francia; Antumi Toasijé, presidente del Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica; también estuvieron Jorge Guerrero Veloz, de la Red de Organizaciones Afrovenezolanas y Diógenes Díaz, antropólogo venezolano.

La lucha contra el racismo sigue siendo un eje central de las comunidades afrodescendientes. Así lo ratificaron todos los ponentes, que fueron críticos en torno a la falta de acciones para hacer cumplir el Programa de Acción de Durban.

Antumi Toasijé afirmó que el problema de fondo es que Israel y sus aliados no aceptan el reconocimiento que se hizo en Durban a Palestina.

“El 31 de diciembre pasado, cuando se hizo una declaración en Naciones Unidas, para reafirmar los compromisos en Durban, muchos Estados votaron en contra y otros se abstuvieron, entre ellos España; y eso lo hacen por la posición común de la Unión Europea”, explicó.

Agregó que en España y otros países de Europa la situación del racismo está empeorando con el paso de los años. “Se observa un alarmante crecimiento del racismo en varios ámbitos. Las personas más discriminadas en España, hoy por hoy, son las mujeres africanas y afrodescendientes. Estamos observando en España y otros países europeos un retroceso”, precisó Toasijé.

Por su parte, Edna Roland consideró que pese a los retrocesos que también se evidencian en Brasil, producto del gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro, algunas naciones lograron dar pasos importantes en la lucha contra el racismo y la discriminación racial.

“Me parece que veinte años después de Durban estamos en una nueva fase que es una fase de retroceso, de destrucción de políticas, de destrucción de avances que tuvimos a lo largo de dos décadas”, comentó.

Además, precisó que en el caso de Brasil “estamos enfrentando un proceso de destrucción del propio Estado democrático; el proceso de la pandemia de COVID-19 fue una demostración de los problemas estructurales que existen en nuestro países y que persisten”, recordó la activista brasileña.

En este encuentro, el líder social Carlos Rosero habló en nombre de las comunidades afrocolombianas. A su juicio, “Durban fue parte de un ejercicio político, organizativo, de construcción de pensamiento, muy importante para la diáspora africana en América Latina”.

Sus aportes se centraron en recordar que este foro internacional permitió crear un lenguaje común para todo el continente, así como una mayor sensibilidad sobre los derechos de las comunidades afro; aunque cuestionó que aún no se concretan políticas efectivas contra el racismo.

“En el caso particular de Colombia, Durban ha sido más discurso que realidad. Avanzamos mucho en un periodo, pero estamos en una situación de franco retroceso”, recordó.

Argumentó que tanto la pandemia como el crecimiento de la desigualdad social, la violencia, entre otros factores, han impedido la puesta en marcha de la agenda de Durban en nuestra región.

Para Mireille Fanon-Mendes, presidenta de la Fundación Fanon de Francia, dijo que exigir reparaciones a las naciones europeas/ocupantes, es fundamental para hacer justicia por los crímenes cometidos durante la esclavitud y el genocidio de los pueblos indígenas.

Agregó que hace falta mucha más acción desde las Naciones Unidas, que vayan más allá de las palabras y de las declaraciones. “Nunca se cuestionan las razones fundamentales del racismo, se eluden (…) Este racismo estructural también afecta a funcionarios afrodescendientes de la propia ONU.”

Fanon-Mendes dijo que los Estados son responsables de la violación de los derechos humanos de las comunidades afrodescendientes.

Finalmente, Jorge Guerrero Veloz, quien en 2001 fue parte de la delegación venezolana en Durban, dijo que este foro internacional impulsó el concepto de afrodescendientes para “dejar de ser víctimas; nos convirtió en actores políticos. Hicimos una ruptura con la narrativa agresora, colonial, que nos cosificó y colonizó con el término “negro””.

Mencionó que este hecho es una “victoria política que permitió colocar la agenda de los afrodescendientes en el multilateralismo y de los gobiernos”.

Consideró que si se hubiese cumplido la agenda de Durban, las comunidades afro estarían mucho mejor preparadas para enfrentar los desafíos del actual sistema.

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