Proyecto Maletas Salvavidas de Alemania brindará atención en salud al pueblo venezolano afectado por medidas coercitivas

Una delegación del Proyecto Maletas Salvavidas de Alemania se encuentra de visita en Venezuela para acompañar las labores de atención en materia de salud que se ejecutan en el contexto de la solidaridad y la integración de los pueblos, producto de un trabajo conjunto entre el Instituto Simón Bolívar para La Paz y Solidaridad entre los Pueblos (ISB) y el Comité Internacional y Lucha por la Paz (COSI-Venezuela).

La comitiva está integrada por Casten Hanken y Stephan Pelser, quienes fueron recibidos por Carlos Ron, presidente del ISB; Carmen Navas, directora ejecutiva del ISB; y Gabriel Aguirre, secretario general del COSI-Venezuela.

Desarrollarán en el país una amplia agenda de trabajo, incluyendo esta semana, una visita el estado Bolívar, donde en acompañamiento con el Instituto Simón Bolívar para la Paz y Solidaridad entre los Pueblos se realizará un conjunto de acciones para coordinar la atención de pacientes con cáncer, priorizando a los niños y niñas del Hospital Central de la ciudad.

Parte de las tareas incluye en coordinación con el Ministerio del Poder Popular para la Salud la donación de medicamentos de alto costo realizados por laboratorios y organizaciones sociales de la nación europea, que están conscientes del impacto que tienen para la salud las ilegales medidas coercitivas de Estados Unidos contra el pueblo venezolano.


«La solidaridad es un principio humano. Esta solidaridad es la que ha permitido que nuestro pueblo, pese a todas las agresiones, nos hemos mantenido de pie», afirmó Aguirre.

El secretario general del COSI asegura que actualmente el mundo experimenta un apartheid producto del acaparamiento de las vacunas contra la COVID-19.

«Eso ha producido una inequidad en la distribución de las vacunas, sobre todo a nuestros países, donde le han legado una situación que tiende a complejizarse en la medida en que, al no tener el acceso a las vacunas, podemos estar en riesgo evidente de enfrentar futuras crisis en el sistema de salud», afirmó.

Por tal motivo, considera que «quienes les niegan las vacunas a nuestras poblaciones se convierten en criminales, en genocidas, y están generando un conjunto de situaciones complejas para nuestras naciones, olvidando un principio fundamental que es el de la solidaridad».

El COSI fue fundado en 1971, con el objetivo de defender los derechos humanos y garantizar la paz entre los pueblos.

«Ese trabajo ha permitido estrechar las relaciones con distintas causas de lucha en el mundo, siempre al lado de los pueblos que luchan por su liberación, que luchan por la construcción de un modelo distinto superior a la actual sociedad que le niega las posibilidades de desarrollarse, que le niega las posibilidades de construir una sociedad más justa, democrática y en un futuro de paz», reafirmó Aguirre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *