Conferencia telemática «El agua como bien común» propicia debate sobre acceso a este recurso

El Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos (ISB) y el Ministerio del Poder Popular de Atención de las Aguas (MinAguas) concretaron un encuentro telemático este viernes para disertar sobre un tema de interés social, político, económico y ecológico: El agua como bien común.

En este espacio se debatió sobre los fenómenos locales y globales que afectan a la humanidad en su legítimo derecho al agua, que es un bien de primera necesidad para la vida.

El evento fue moderado por Guillermo Barreto, del ISB, y contó con la participación de Fernando Huanacuni, excanciller de Bolivia; Pedro Arrojo, relator de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos al Agua Potable y Saneamiento; Jacqueline Farías, Ingeniera Hidráulica y exministra de Ambiente de Venezuela; el coronel José Pereira, presidente de Inameh y viceministro de Administración de Cuencas; y Carlos Aponte, licenciado en química y profesional del agua.

Además, se abordó la necesidad de avanzar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (2015) sobre el saneamiento y la atención del agua en el planeta.

Guillermo Barreto recordó que 40 por ciento de la población del mundo tiene problemas con el acceso al agua potable, y esto se complica producto del cambio climático.

En Venezuela, el proceso de blindaje y atención de las comunidades cuenta con la creación de las brigadas de protección del agua, las cuales están activas en el territorio como parte de la visión ecosocialista del Plan de la Patria (programa de gobierno). Así lo dio a conocer el coronel Pereira a los participantes.

Estas labores tienen una visión y misión más amplia: la defensa de las cuencas para evitar su privatización. «América es un gran reservorio importante de agua dulce, por eso el ataque a nuestros países y el interés«, señaló Pereira.

Como parte de la experiencia venezolana, Jacqueline Farías disertó sobre la política ecologista del comandante y líder de la Revolución, Hugo Chávez, quien blindó al pueblo, desde la Constitución, para el ejercicio protagónico de la democracia; partiendo de la organización de los gobiernos parroquiales y las mesas técnicas de agua.

Por su parte, Huanacuni, representante de la Nación Aymara, precisó que «si el capitalismo salvaje continúa, estaremos condenando a las futuras generaciones a una catástrofe mundial«.

El excanciller boliviano valoró lo que significa para los pueblos indígenas la Pachamama, la cual afronta «una crisis de vida, está siendo depredada por un modelo de desarrollo individualista, que promueve el consumo inconsciente, desmedido e insta a la competencia que destruye a la humanidad. Más de 800 millones de personas carecen de acceso al agua potable«.

Siguiendo esta línea, Pedro Arrojo centró su debate en la crisis global del agua partiendo de dos ejes: la pobreza y la contaminación de la industria a las cuencas.

Para Arrojo, la visión mercantilista y privatizadora transforma a los ciudadanos en simples clientes pobres, con graves dificultades para pagar su acceso al agua. Para dar soluciones a estos problemas propuso que se deben crear leyes y normativas que garanticen el acceso al agua potable.

Finalmente, Carlos Aponte expuso los pasos que se dan en Venezuela para renovar las leyes en esta materia. Comentó que se trabaja arduamente en la creación de la Ley Orgánica del Agua, cuyo principal eje de acción es reconocerla como un bien común, más allá del uso que se hace de este como recurso productivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *